DESPLEGADO EN CARTAS A NOTIESE

     ¿Por qué no quieren que escuchemos a Carmen Aristegui?

 

Las libertades de conciencia, de opinión y de pensamiento

son aquellas que permiten expresar y defender las ideas propias y

criticar aquello que se estime conveniente, sin sufrir por ello

reprimenda o represalia por parte de ente o autoridad alguna. Eso

ocurre en democracia. ¿Estamos en ella?

Carmen Aristegui, Reforma, enero 4 de 2008

 

La decisión de no renovarle el contrato a Carmen Aristegui en la W-Radio México es un acto de censura y una afrenta a la libertad de expresión. Su ausencia de un programa escuchado en todo el país significa la pérdida de una voz crítica que se atrevió a debatir temas esenciales para la justicia y los derechos humanos.

 

Las ciudadanas y ciudadanos que aún creemos en la democracia, nos preguntamos:

 

  • ¿Es democrática una sociedad en la que se silencian las voces críticas que abren espacios a la pluralidad de opiniones en los debates públicos y a quienes denuncian las violaciones a sus derechos?

 

  • ¿Es democrática una sociedad en la que los espacios públicos de comunicación son concesionados a sectores por su peso político y económico y sobre los que ejercen un control monopólico?

 

  • ¿Cómo pueden los empresarios de radio y TV exigir libertad de expresión y al mismo tiempo coartarla haciendo uso de sus prebendas para imponerle a la ciudadanía una sola voz y una sola línea editorial?

 

 

La voz de Carmen Aristegui ha sido esencial para la difícil construcción de la democracia. Su compromiso con la justicia, su profesionalismo y su simpatía convirtieron en realidad el derecho a la información que el Estado debiera garantizar. 

 

 

Toda nuestra solidaridad y admiración a Carmen Aristegui

¡¡Exigimos respeto a la libertad de expresión!!

 

 

México, D.F. 7 de enero de 2008.

 

Organizaciones:

A: Academia Mexicana de Derechos Humanos; Afluentes, A.C.; Agencia de Información NotieSe; Anden, A.C.; Arthemisas por la Equidad, A.C. Monterrey, N. L.; Artículo 19; Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC-México); Asociación Sinaloense de Universitarias; C: Calacas y Palomas; Católicas por el Derecho a Decidir; Centro Antonio de Montesinos, A.C.; Centro de Análisis e Investigación, FUNDAR; Centro de Derechos Humanos de las Mujeres A.C.; Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria; Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C.; Centro de Estudios Ecuménicos, A.C.; CIDHAL A.C. (Comunicacion, Intercambio y Desarrollo Humano en América Latina); Ciencia Social Alternativa AC; Coalición de Jóvenes por la Ciudadanía Sexual, Decidir; Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, A.C.; Comparte A.C.; Comunicación, Intercambio y Desarrollo Humano en América Latina, A.C; Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, A.C.; D: Decidir, Coalición de Jóvenes por la Ciudadanía Sexual; Defensoras Populares; Demyfas A.C. Capìtulo Sinaloa;  E: El Barzón Chihuahua; Equidad de Género: Ciudadanía, Trabajo y Familia; F: Foro Nacional de Mujeres y Políticas de Población (DF); Fundación Mexicana para la Planeación Familiar A.C. (Mexfam); G: Genes, A.C.; Grupo de Educación Popular con Mujeres, A.C.; Grupo de Información en Reproducción Elegida, Gire; I: Incide Social, A.C.; Infancia Común; Ipas México; Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia; J: Justicia Para Nuestras Hijas A.C.; L: Letra S, Salud, Sexualidad y Sida; M: Marcha Mundial de las Mujeres (MMM); Modemmujer, Red de Comunicación Electrónica; Mujeres para el Diálogo (MpD); Mujer y Medio Ambiente, A.C.; Mujeres Barzonistas; Mujeres Unidas: Olympia de Gouges, A.C.; N: Nuestras Hija de Regreso a Casa A.C.;O: Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (43 Organizaciones); Observatorio Eclesial; P: Population Council México; Proyecto Sierra de Santa Marta, A.C; R: Red de Género y Medio Ambiente; Red de Mujeres por la Igualdad – Chiapas; Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP); Red Democracia y Sexualidad A.C. (Demysex, 280 Organizaciones); Red Mexicana de Investigadores sobre Sociedad Civil; Red Nacional Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir; Red Nacional de Asesoras y Promotoras Rurales (RedPar); Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos "TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS Y TODOS" (55 Organizaciones); Red Nacional Género y Economía (REDGE); Red por los Derechos de la Infancia; Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (ddeser) S: Salud Integral para la Mujer, SIPAM; Secretariado Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América Latina, A.C.; Secretariado Social Mexicano, A.C.; Servicio, Desarrollo y Paz, A.C.; Sociedad Mexicana Pro Derechos de la Mujer, Semillas; U: Unión de Vendedores Ambulantes Primero de Mayo; Y: Yeuani A.C.

Personas:

 

A: Adriana Barraza González; Adriana Dorantes, Morelos; Adriana Reyes Coca; Aimée Vega Montiel, UNAM; Alberto Athié; Alejandra Vega; Alfredo Hernández Méndez; Alfredo Portillo; Alma Gómez; Alma Morales Burgos; Alma Ruth Ramírez Cervantes; Ana Delia Caldera Rocha; Ana Gazga Pérez (Instituto de la Mujer Oaxaqueña. Oaxaca); Ana Maria Olivos Arenas; Andrea Marquez Guzmán; Ángel Perez; Ángeles González; Anielka García Villajuana; Antonio Medina; B: Beatriz Cavazos Siller; Bertha Elena Murguía Gil; C: Camerino Aparicio González; Camilo Pérez Bustillo (Maestría en Derechos Humanos, UACM); Carlos Arturo Flores Villela, UNAM; Carlos Galván; Carlos Tirado Mesa (Obstetrix, S.C.)Carlos Zetina; Carolina Coppel;  Cecilia Bonilla; Cecilia Loría; Cecilia Talamante Díaz; Cecilia Vega Romero; Celia Aguilar Setien; Clara Jusidman; Claudia Loeffler; Cinthia Martínez Claudia Martínez; Consuelo Pando; Cristina Renaud; Cynthia Orta Juárez; D: Darío Ramírez; Diana Margarita Favela Gavia, UNAM; Dionisio B. Cordova; Dolores Molina-Rosales; Dora Aguilar González; Dora González González; E: Eberto Rivera; Eduardo Correa Senior (Maestría en Derechos Humanos, UACM); Eduardo Rosales; Eleazar S. Galván Saavedra; Elia Escobedo; Elizabeth Alejandre; Elizabeth España;  Elizabeth Robles Ortega; Elsa Almeida; Elsa Jiménez Larios;  Elvira Concheiro Bórquez; Elvira Nenclares; Emilienne de León Aulina; Enrique González Ruiz (Maestría en Derechos Humanos, UACM); Enrique Ortiz; Erika Tamayo Gómez; Esperanza Rivera; Eugenia Gutiérrez-Trejo Slim; Evelyn Aldaz; F: Fabiola López Sosa; Fernando Rodríguez; F: Fabiola Escárzaga; G: Gabino Gómez; Gabriela Guzmán López; Gabriela Lopez; Gloria Tello; Graciela González; Graciela Nieto Urroz, León Guanajuato; Graciela Tapia; Griselda Bretón González; Guadalupe Cristino Rojas; Guadalupe Lopez Hernandez; Guadalupe Martínez Solís;  H: Hilda Salazar Ramírez; Hortensia Vélez; I: Iris Cerda; Irma Eréndira Sandoval; Irma Lara López; Itzia Eredi Baca Ibarra; Ivania Martínez Patiño;  J: Jacobo Alavez Medina; Javier A. Matus Pacheco, UNAM; Jazmín Benítez; Jessica Martínez; Jessica Ponce; Jesus Ortiz Rivera; Jesus Ortiz Sánchez; Jimena Carrasco Aguilar; Joaquín Aguilar; Johanika Roth; John Ackerman; José Barba; José Bonilla; José Luis Caballero Ochoa; Juan Ortiz; Juana Villalobos; Julia Cano; K: Karime Suri Salvatierra;  L: Laura Aragón; Laura Elizabeth Paredes Ramírez; Laura Guadian Semental; Leonor Aída Concha; Ligia García Villajuana; Lilia Martínez; Lizeth Naranjo; Lorena Ortiz; Lourdes del Villar Springall; Lucha Castro; Luisa Herse; Luisa Hernandez; M: Macarena Carrasco Aguilar; Manuel Canto Chac; Manuel Rodríguez Rábago (Obstetrix, S.C.); Manuela Semental; Marcela Lagarde; Marcela Salazar; Mareli Ortega; María de la Soledad Gonzáles Montes; María de Lourdes Godinez Guevara; Maria de Lourdes Montero Garcés; Maria del Carmen Morales Méndez; Ma. Elena Olivera Córdova; María Esther González Romo; María Eugenia Salinas Urquieta, Universidad de Quintana Roo; María Haydeé García Bravo; Maria Luisa Andrade; Ma. Luisa Becerril Straffon, Morelos; María Teresa Munguía Gil; Maria Teresa Olvera Caballero; Mariana Tirado Rivera; Marianela Madrigal; Maricarmen de Lara; Maricarmen Montes; Martín R. Hernández Linares; Marisa González González; Marisela Ortiz; Marta Lamas; Martha Isabel Torres Abdala; Martin Perez; Mauro Augusto Castro Hernández; Miguel Angel Aguilar; Minerva Ortiz; N: Nakar Leal;  Nancy Walker  Olvera; Natalia Armijo; Nayeli E. Yoval Segura; Nohemi Pando; Norma Blazquez Graf, UNAM; Norma L. Alegre; Norma Andrade; Norma Lilia Ortiz; Norma Reyes Terán (Instituto de la Mujer Oaxaqueña, Oaxaca); O: Olga Escalante; Olga Gutiérrez; P: Paula Regueiro Noriega; Paula Sánchez-Mejorada; Perla Cerda; Pilar Anaya Reyes (Obstetrix, S.C.); Pilar Sánchez; R: Rawi Leal; Rayenari Leal Rebeca Maltos; Rebeca Salazar Ramírez; Rebeca Rivera; Roberto Valente García Ramírez; Roberto Vega González; Rosa Barraco; Rosa Gallegos Montes; Rosa Maria González Ramírez; Rosa Montes Saenz; Rosario Aponte; Dip. Rosario Ortiz Magallón; Rosaura Montañez; Rubén García Clark (Maestría en Derechos Humanos, UACM); Rubí Pando; Ruth Hanako Takayanagui García; S: Santa Hernández; Silvia Elena Llaguno; Silvia Ortiz; Silvia Guadian Semental; Silvia Simental; Sodelba Alavez Ruiz; Soledad Gonzalez Montes, El Colegio de Mexico; Solomon Rodd; T: Tania A. Carrasco Aguilar; Teresa Montes; Trinidad Martínez;  V: Virginia Bahena; Virginia Ramos Morales; Y: Yanina Ávila; Yessica Cabrera Bustamante; Yessica Gama.

Responsablede la publicación: María Consuelo Mejía 

 
NOTICIAS

 

 

Convocan académicos a exigir nueva ley de medios en México. (Agencia reforma en Diarioestrella.com, 22 de Enero de 2008)

 

MÉXICO, DF - Los académicos Lorenzo Meyer, José Antonio Crespo y Denise Dresser llamaron ayer a aprovechar la censura contra Carmen Aristegui en W Radio para que los ciudadanos se movilicen y demanden una nueva ley de medios que defienda sus intereses y no lo de los concesionarios.

Durante una reunión convocada por la Fundación Semillas, los tres escritores consideraron que lo sucedido con la periodista es una regresión en la libertad de expresión, pero también una oportunidad para demandar la ampliación de espacios. "La crítica es el radar para que las autoridades sepan en dónde están los problemas, porque suelen estar los gobernantes rodeados de su círculo íntimo acrítico", sostuvo Meyer. Aseguró que la democracia implica reconocer los disensos, y aceptarlos y respetarlos dentro de un debate público de ideas. "Estamos ante un retorno a esa limitación del pluralismo, porque desde la óptica del poder es más prudente tocar ciertos temas y evitar otros", indicó el historiador. Crespo recordó que medidas limitantes de la libertad de expresión como la que ha sufrido Carmen Aristegui, bajo el pretexto de una no renovación del contrato laboral, remiten a los casos de censura de la época priista, pero también acentuados a partir del Gobierno de Vicente Fox. "Las concesiones son ejercidas por los empresarios, por sus dueños, sin tomar en cuenta el interés público, y lo sucedido en la W con el grupo español Prisa es una muestra más de ello", aseveró. Crespo recordó que el papel de los medios en una sociedad crítica, tiene ejemplos de éxito como la caída del Presidente Richard Nixon en Estados Unidos. Dresser se refirió al papel de Prisa en el caso Aristegui, pero como una señal de alerta sobre lo que sucede por parte de dueños y concesionarios. En este caso, comentó, se agrega el hecho de que Televisa reconoció que la decisión fue tomada por su socio español, situación que es ilegal de acuerdo a las leyes mexicanas, que prohiben delegar el manejo editorial de medios de comunicación a extranjeros. Dresser aseveró que proyectos como la radio nacional pública sin censura, que algunos sectores sociales demandan, requieren modificaciones legales, además de que está pendiente desde hace años un nuevo ordenamiento en medios de comunicación que limite a los concesionarios y que responda más a los ciudadanos.

 

Protesta ante el monumento a Francisco Zarco por la salida de Aristegui de W Radio. (Redacción, Proceso, 18 de Enero de 2008.)

 

Llama Granados Chapa a defender la libertad de expresión de la conductora

 

México, D.F., 18 de enero (apro).- En protesta por la salida de la periodista Carmen Aristegui de W Radio, cerca de 300 personas se manifestaron hoy ante el monumento a Francisco Zarco, ubicado en el cruce del Paseo de la Reforma e Hidalgo.

 El acto, cuya consigna fue “Por un espacio libre de censura”, fue convocado por excolaboradores de Aristegui.

 La manifestación fue encabezada por el periodista Miguel Ángel Granados Chapa; el investigador de El Colegio de México, Lorenzo Meyer, y la senadora perredista, Rosario Ibarra de Piedra.

 En el acto, Granados Chapa dijo que es necesario defender la libertad de expresión de Aristegui y exhortó a los concesionarios de los medios de comunicación electrónica a darle un nuevo espacio a la conductora, cuya salida de W Radio ha generado una serie de protestas a nivel nacional

 Granados Chapa añadió que, si Aristegui no es nuevamente contratada, sus seguidores son ya parte de una sociedad anónima para construir un nuevo espacio, como ocurrió en su momento con la editorial Siglo XXI y la revista Proceso.

 A su vez, Lorenzo Meyer lamentó que en México prevalezca la censura, de lo que culpó a Televisa, al Grupo Prisa y al gobierno federal.

 

 

Son necesarias nuevas alternativas de comunicación: Granados Chapa. (Por Susana Trejo de Jesús, CIMAC, 18 de Enero de 2008).

 

Donde libertades de empresa y expresión sean compatibles

 

México DF, 18 ene 08 (CIMAC).- Durante el mitin denominado Espacio Libre de Censura, celebrado hoy en protesta por la cancelación del espacio de Carmen Aristegui en W Radio y a favor de la libertad de expresión, Miguel Ángel Granados Chapa propuso como alternativa a la censura y el cierre de espacios para la libre expresión la existencia de un concesionario "capaz de ver que las libertades de empresa y de expresión no son enemigas sino compatibles".

Es imaginable que existe alguien quien suponga que ofrecerle al público ávido de información sólida puede ser también un buen negocio, dijo el periodista y solicitó a Carmen Aristegui, en nombre de todos sus seguidores, a considerar las propuestas para estar de nuevo al aire en una emisión semejante a la que tenía. Si no fuera así, recordó el periodista ante unas 300 personas que asistieron al mitin en la Explanada del Centro Cultural José Martí, frente al monumento a Francisco Zarco, sobre Paseo de la Reforma, existen entidades públicas, como Radio UNAM, un espacio posible para que la periodista regrese.

Propuso que si en las actuales condiciones del mercado radiofónico no se ofrece una alternativa a Carmen, es necesario construir una empresa de todos donde sea segura su permanencia, sea por medio de una sociedad anónima o mercantil, como lo hizo en 1976 la revista Proceso. Granados Chapa hizo hincapié en el derecho del público a oír otra vez la voz de Carmen Aristegui.

 

Señaló que hay que aprovechar el movimiento acrecentando en las dos últimas crisis. Desde el término de su programa, dijo, "ha habido más de 50 mil mensajes para condenar el silenciamiento de la edición matutina Hoy por Hoy".

Al acto asistieron también la senadora Rosario Ibarra, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado; el historiador y analista Lorenzo Meyer; Mardonio Carballo e Ixtli Martínez, ex colaboradores del programa de Aristegui, así como las madres de los niños que fueron víctimas de abuso sexual en colegios particulares de Oaxaca.

La periodista San Juana Martínez, ex colaboradora de Carmen en la edición matutina, envió un texto llamado La censura lesiona la democracia, en el cual la encargada de cubrir los casos de pederastia en la corte de los Ángeles dijo que al coartar la libertad de expresión de los periodistas se vulneran la de la ciudadanía.

Exigió al gobierno de Felipe Calderón el respeto al libre ejercicio profesional de los periodistas, al equilibrio noticioso, el respeto a discernir y una investigación de acuerdo con la Constitución en contra el grupo español Prisa y su expansión en México.

Y de viva voz, Rosario Ibarra agradeció el espacio radiofónico que le fue brindado por Carmen, donde encontró las puertas abiertas y "ella tuvo el valor de hablar de los desaparecidos políticos". Recordó que cada vez que surgía una injusticia, Carmen solicitaba su participación para seguir la noticia.

Finalmente Rosario Ibarra convocó a la resistencia civil pacífica, capaz de derrumbar malos gobiernos. "Espero que llenemos las calles de esta ciudad para que no se violen los derechos de Carmen Aristegui, ni de nadie que tenga que decir algo", concluyó.

Respecto a los argumentos manejados por los empresarios de W Radio para retirar a Carmen de la estación, Lorenzo Meyer explicó que, q si hubo sesgo durante las mesas de análisis, fue porque trataron de poner la balanza en equilibrio, porque únicamente existe un duopolio en televisión que informa en su mayoría a la sociedad. Este sesgo -afirmó-- se debe juzgar en el panorama global de la radio y la televisión en México. La importancia del regreso de Carmen radica en la información plural que ofrecía, la cual al presentarla desde varios puntos de vista permitía al ciudadano deliberar libremente sobre ella.

Meyer afirmó que si la actual democracia sigue cerrando espacios, donde se crean opiniones, existe una democracia formal pero sin sustancia.

Finalmente pidió que quedara constancia que la salida de Carmen Aristegui de W Radio se debió a un acto de censura y no otras razones.

Mardonio Carballo, quien se encargaba de la sección Las plumas de la serpiente en el programa Hoy por Hoy, ofreció una ponencia (en español y náhuatl) sobre por qué no callarse ante la censura. "Porque me da la gana", respondió y agregó que la libertad de expresión es un derecho que reside en la Constitución. Y se pronunció por el derecho a una radio y televisión públicas.

El próximo lunes 21 de enero -informaron en el mitin-- habrá otra reunión convocada por la organización Semillas, donde participarán Denise Dresser, Lorenzo Meyer y José Antonio Crespo, con el tema "El caso Carmen Aristegui, mitos, realidades, lecciones", a las 19:30 horas, en Casa Natura Polanco, Homero 823, entre Tensión y Eugenio Sue.

 

Crear una radio nacional pública para que no se repita el caso de Carmen Aristegui: Denise Dresser. (Por Rocio Sánchez, NotieSe, 15 de enero de 2008)

* La politóloga propone también crear una nueva Ley de Medios

* Germán Dehesa exhorta a pasar de la denuncia a la acción en el caso de la comunicadora

México DF, enero 15 de 2008 (Rocío Sánchez/NotieSe).- La salida de la comunicadora Carmen Aristegui de W Radio no debe quedarse en motivo de enojo, sino generar acciones concretas que defiendan la libertad de expresión y que permitan ciudadanizar el acceso a los medios de comunicación, coincidieron en señalar los analistas Denise Dresser y Germán Dehesa.

Ante una audiencia que sobrepasó la capacidad del espacio en la Casa Lamm, los articulistas cuestionaron los motivos por los que la estación, que pertenece por partes iguales a Televisa y al grupo español PRISA, “no renovaron” el contrato de la periodista el pasado 4 de enero. Compartieron la indignación de su auditorio pero hicieron hincapié en que el asunto no se quede en protesta, sino que genere propuestas.

Denise Dresser invitó a las y los presentes a tomar parte en dos acciones. La primera es enviar cartas a las y los diputados federales para que se trabaje en una nueva Ley de Medios, más apegada a la realidad y más justa que la que está vigente. La otra es demandar la creación de una radio nacional pública que incluso se sostenga a través de suscripciones, pero que garantice que la ciudadanía pueda construir sus contenidos.

Por su parte, Dehesa convocó a estudiar las acciones legales que se podrían tomar en defensa de Aristegui. También invitó a que este hecho dé pie a “procesos creativos”, como los que en su momento dieron origen a la revista Proceso o al diario La Jornada, los cuales “fueron vehículos más eficaces que los espacios a los que estábamos constreñidos”.

El problema con el duopolio en los medios electrónicos de comunicación, afirmó el escritor, es que “jamás nos toman en cuenta” como audiencias. Los concesionarios, agregó, no tienen ningún interés en el objetivo de la comunicación, que es el servicio a la sociedad. No obstante, consideró que “vamos a salir adelante” de este hecho de censura y que debe ser “no solo por Carmen, sino por todos los que se han quedado sin trabajo por decir en un micrófono lo que piensan”.

Dresser, por su parte, opinó que lo que le ocurrió a Aristegui la trasciende, y que su futuro sería un síntoma de la democracia mexicana. “Lo que le ocurrió de la un sistema político que sigue operando con las prácticas del pasado”, acusó la articulista. “Es un secreto a voces que Felipe Calderón ha criticado a Aristegui”, afirmó, por lo que “seguro él y otros están de plácemes”.

Es necesario, dijo, que a los círculos de poder les quede claro que este hecho tiene un costo y que lo van a tener que pagar, por lo que desea que “el sacrificio de Carmen” sea un motor para la acción.

Al concluir el foro, algunos de los asistentes recolectaron firmas para agregarlas a una carta dirigida al embajador de España en México, Carmelo Angulo Barturen, en protesta por la salida de Aristegui de la empresa que tiene inversión española.

El programa radiofónico de Carmen Aristegui destacó por el seguimiento abierto de temas como la Ley de Medios o Ley Televisa; las acusaciones de pederastia contra sacerdotes católicos; el proceso legal contra el cardenal Norberto Rivera por presunto encubrimiento de un pederasta; la muerte de la indígena Ernestina Ascencio, presuntamente violada por militares, y la aparente colusión de las autoridades de Puebla en contra de la periodista Lydia Cacho, entre otros temas polémicos.

 

Mancillada la libertad de expresión. (Por Sara Lovera, Palabra de Antígona, CIMAC, 9 de enero de 2008)

 

Sara Lovera

 

Carmen Aristegui es, sin lugar a dudas, una destacada y brillante periodista.  Por ahora su voz fue acallada. Esperamos que no por mucho tiempo.

El sábado dejó de existir María Victoria Llamas, otra destacada comunicadora que llevó a la televisión mexicana temas de sexualidad y feminismo en los años 70 y 80, cuando los medios electrónicos temían hablar de esos temas emergentes, les llaman, que hoy han conseguido un lugar de discusión en la opinión pública.

Las voces de Mariví y Carmen, cegadas al comenzar 2008 nos llenan de dolor e indignación. Mariví terminó su ciclo vital, será recordada por quienes la conocimos y escuchamos sin tregua durante varias décadas. La seguiremos recordando por su valor e inteligencia.

 Nos duele su partida, entre otras cosas porque se destacó en la lucha por abrir espacios de expresión, sin derrotarse o autocensurarse.

Por eso la negativa de Televisa-Prisa a reanudar el contrato de Carmen Aristegui en W Radio,  es una llamada de atención. Unida por la defensa de los derechos de expresión e información a Mariví, nos ponen un foco rojo para no olvidar que la circulación de las ideas libres es un asunto fundamental para mantener viva la esperanza de la democracia en México.

Pero no es así. Cegar por ahora la voz y el trabajo profesional de Aristegui,  es la evidencia de que en México no hay estado de derecho y peligra el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la información.

Cada vez que los intereses particulares o empresariales cierran un espacio informativo plural, responsable, donde los hechos se informan y se investigan, se atenta contra el derecho de todas y todos los informadores y también de los oyentes y las y los ciudadanos, que tienen muy pocas opciones para saber lo que realmente sucede en nuestro país.

Lo sucedido con Hoy por Hoy, bajo la dirección y el estilo editorial de Carmen Aristegui es un buen ejemplo de lo que nos pasa, de lo que puede seguir sucediendo  en otros muchos campos de la democracia. Por ello es tan importante decirlo y ponerse al frente de la defensa de nuestro marco constitucional que garantiza esos derechos.

Aristegui durante un lustro consiguió profundizar el cometido de la radio. Este, el de la radio es un espacio privilegiado y capaz de llegar a  los lugares más lejanos del país. Eso lo saben los señores del poder. Por eso había que callarla, precisamente cuando Hoy por Hoy se había destacado por un inmenso reiting.

Y no se trata solamente de los temas que Carmen destacaba en sus informativos, muchos de los cuales han sido sustanciados por una franja de personas y medios que pelean día a día por contar, sin eufemismos ni triquiñuelas lo que pasa a las y los mexicanos; desde W Radio, no sólo se hablaba de temas fundamentales, sino que se abría el micrófono para la expresión de sus víctimas y de sus actores, dando la oportunidad a la formación de una verdadera opinión pública.

Ya antes había salido el programa de Sky, con el pretexto de un problema técnico; seguramente hubo otras discusiones. Carmen valiente, inteligente, crítica, profesional, había conseguido mantenerse en el aire. Lo que más impresiona de su modo de trabajo es su templanza y su profesionalismo.

¿Qué quiero decir? Que Carmen no corresponde a un perfil victimista. Simplemente cumplía su labor con sabiduría y con capacidad. Cosa, estoy segura, que seguirá haciendo. Es una periodista, no una conductora común, y mucho menos una de esas voces plañideras donde el adjetivo se convierte en el recurso más sencillo de abordar.

Carmen no necesita eso. Como buena periodista indaga, investiga, sustancia, demuestra, todos elementos básicos para el buen periodismo, en el que sobran los lloriqueos y las conclusiones fáciles.

Carmen Aristegui  que mantiene su espacio en CNN y en un diario  nacional, seguirá siendo la periodista que es.

La pérdida es para el auditorio, que todos los días, en la radio, soporta una cadena de voces irresponsables que lanzan juicios y más juicios, que se erigen en “orientadores” de la opinión pública, que prestan sus micrófonos, esos sí, para difamar o para proteger a los del poder.

Y este es el problema. Documentar con seriedad y templanza la realidad, es una virtud de los periodistas que rebasan escándalos y modas, porque los documentales de la realidad suelen ser mucho más dramáticos que el muro de lamentaciones al que acuden el amarillismo y el estilo que abusa del sentimiento de  las personas.

Un periodismo serio es el que checa fuentes, consigue documentos, se adentra en cada ángulo de los acontecimientos y mira distante la victimización, para dar paso a hechos bien investigados. Ese periodismo es el que está perdido en nuestro medio. El que averigua antes de concluir o definir una situación, el que interroga a todos los actores y deja a un lado una falsa moralidad.

Aquí pesó el interés del cuñado incómodo de Calderón, el señor Hildebardo Zavala representante de Prisa en México, el consorcio comunicativo de los españoles que en Europa han hecho alarde de objetividad y profesionalismo, pero que en México se han sumado a los intereses mezquinos de la familia de los Pinos.

Tiempos difíciles se anuncian en el 2008, porque ahora las y los ciudadanos hemos visto reducida esa posibilidad de saber, al menos a través de W Radio. Los ejemplos se van disminuyendo, día a día, en tiempos en que la conflictividad nacional es un gran tema, una medida para tomarle el pulso a la nación.

Yo digo, con otros colegas hombres y mujeres, que no podemos permitir este cierre de espacios. Los tenemos que ganar día a día, con nuestro trabajo serio y profesional. Si eso hacemos, lo de Carmen pronto será una anécdota porque la tendremos a ella, con su voz, su estilo y su trabajo en otro espacio. El 2008 no será por suerte el último escalón de la batalla por la democracia, al contrario, estaremos ahí, muchas y muchos.

 

 

Aristegui se resistió al cambio del modelo de starsystem: directivos. (Emil Olivares, La Jornada, 8 de enero de 2008)

 

Funcionario de Televisa, “sorprendido” por versiones de censura en medios

En reunión con personal de W Radio, justifican decisión sobre la salida de la conductora

 

Emir Olivares

 

Directivos de W Radio señalaron que Grupo Prisa y Televisa Radio –dueños de la emisora– no le apostarán más a lo que denominaron starsystem, modelo en el que el conductor de noticiarios tiene más peso que la información. A este cambio, dijeron, Carmen Aristegui no se pudo adaptar.

 

En una reunión convocada por Javier Mérida, director de Televisa Radio, y Daniel Moreno, director de contenidos de la empresa –cercano al cuñado de Calderón, Juan Ignacio Zavala, así como a Marta Sahagún de Fox–, con todo el personal de Radiópolis, los directivos insistieron en que la salida de la conductora del noticiario matutino Hoy por hoy se debió al rediseño de la estación y no a motivos de censura.

 

Asistentes a la reunión revelaron que Mérida se dijo sorprendido de que diversos medios de comunicación y algunos personajes de la política manejaran la versión de que la salida de Aristegui se haya debido a un acto de censura, y aseguró que a la conductora se le permitió hacer su noticiario como ella lo dictara.

 

Incluso, aseveró que el nuevo objetivo del sistema de noticias de Radiópolis será colocar “como eje central” de sus contenidos a la redacción y a la jefatura de información, con lo que se homologarían los contenidos, ya que con el modelo anterior cada conductor o programa manejaba su propia agenda de temas.

 

Afirmó que pese a que ya existían contratos de publicidad establecidos, en ocasiones Aristegui no los respetaba, ya fuese porque se alargaban las entrevistas o las mesas de debate en su noticiario, o porque regresaba de los cortes publicitarios antes de lo establecido. Por ello, agregó, la estación tenía que cuidar sus finanzas, ya que en el más reciente año W Radio Noticias resintió pérdidas.

 

Dijo que de 2006 a 2007 W Radio Noticias obtuvo ingresos por 105 millones de pesos, mientras que los gastos y costos de operación fueron de 129 millones de pesos, por lo que las pérdidas que significa el área de noticias tienen que ser niveladas –dijo– por el resto de las emisoras de Radiópolis, como la Ke-Buena, con “los 40 Principales” y el área de deportes.

 

Pese a que los directivos mostraron interés mercantil en su nuevo proyecto noticioso y en el objetivo de que la figura starsytem desaparezca, Moreno reconoció que “para llenar el vacío” que deja Aristegui buscan como sustituto a un periodista reconocido, con una visión similar a la de la conductora, “de centro izquierda”.

 

Asimismo hizo hincapié en que la partición de Zavala en la empresa está ligada a la coordinación de las transmisiones sobre el bicentenario de la Independencia que realizarán Prisa y Televisa en América, con excepción de México, y agregó que su presencia no tiene nada que ver con contenidos editoriales.

 

 

 

 

Clausuraron ciudadanos W Radio, en rechazo al “despido” de Carmen Aristegui. (Elizabeth Velasco, La Jornada, 7 de enero de 2008)

 

“El gobierno fascista y débil de Calderón está atrás del acto intimidatorio”, acusan

Anuncian miembros de ONG que realizarán movilizaciones contra la censura

 

Elizabeth Velasco C.

 

Decenas de ciudadanos de diversas organizaciones sociales e integrantes del Comité del 68 clausuraron ayer de manera simbólica las instalaciones de la radiodifusora W, en cuyas paredes estrellaron más de una veintena de huevos en rechazo al despido de la periodista Carmen Aristegui, conductora del noticiario Hoy por Hoy, el pasado 4 de enero.

 

Entre consignas contra el gobierno de Felipe Calderón y mantas en las que se leía “Gobierno espurio que robaste la elección ahora censuras la comunicación” y “Desinfórmate en la W a partir de este lunes”, integrantes de la Red de Redes, Proyecto Esperanza, Comité del 68 y otras asociaciones advirtieron que, pese a los actos “intimidatorios” del gobierno “fascista” de Calderón, a los “mexicanos no nos van a callar”.

 

Por el contrario, manifestó Emilio Reza, miembro del Consejo Nacional de Huelga y del Comité del 68, “esta es la primera de muchas manifestaciones y acciones que se desarrollarán en 2008 contra la censura, la militarización, la intimidación y el terrorismo” que el gobierno panista aplica como “política de debilidad y continuación del fraude electoral del 2 de julio, porque cuando no hay principios ni apoyo de la población se realizan actos represivos”.

 

Durante el mitin, que se inició a las 11 de la mañana y concluyó en completa calma al filo de las 14 horas, frente a las instalaciones de la radioemisora de los consorcios Televisa y Prisa, Reza, uno de los oradores principales manifestó que “este primer acto de 2008, en defensa de la nación y de la libertad de expresión, tendrá continuidad del 23 al 26 de enero en el Zócalo de la ciudad de México y otras ciudades del país, mediante la realización del Foro Social Mundial, capítulo México.

 

En ese contexto, convocó también a los actos que el 18 de marzo encabezará el “presidente legítimo” de México, Andrés Manuel López Obrador, en defensa de los energéticos del país.

 

Respecto del foro, que de manera simultánea se efectuará en diversas naciones del mundo, se analizarán temas como el militarismo, la represión, la defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y de los medios de comunicación democráticos, la soberanía energética y de los recursos naturales de la nación, entre otros.

 

“Vamos a continuar defendiendo la libertad de expresión. Como integrantes del movimiento del 68, nuestro lema general es la lucha por las libertades democráticas, que tienen muchas vertientes. La recuperación de nuestra memoria histórica tendrá en nuestros días una expresión actual para continuar con la profundización de la democratización. Se trata de recuperar las experiencias de cientos de luchadores de hace 40 años”, explicó Reza.

 

Por su lado, Enriqueta Chávez, de la Red de Redes, expresó que con ese acto, además de “manifestar nuestro apoyo al periodismo profesional y veraz que representa Carmen Aristegui y que este gobierno fascistoide está tratando de anular, rechazamos el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la reciente reforma judicial, que viola los derechos ciudadanos (al permitir el ingreso a domicilios sin orden de un juez)”.

 

Enriqueta Chávez destacó que el despido de Aristegui ha provocado un “enojo muy grande” en diversos sectores de la sociedad que pugnan por la democratización del país. “Es la gota que derramó el vaso, y estamos manifestando el hartazgo de la sociedad. Demandamos información veraz, que no sea dictada por los dueños de los poderes fácticos, mediante los cuales el gobierno está tratando de amordazar a las voces independientes del país, algo que no vamos a permitir”.

 

Durante la manifestación, decenas de transeúntes se sumaron a las expresiones en favor del derecho de los mexicanos a información veraz y profesional. “¡No van a callar al pueblo!”, exclamaron.

 

 

 

Cuñado de Calderón se deslinda del caso Aristegui. (Por Jenaro Villamil, Revista Proceso, 07 de Enero de 2008).

 

* Desde Buenos Aires lamentó la salida de la conductora de W Radio

 

México, D.F., 7 de enero (apro).- Juan Ignacio Zavala, cuñado del presidente Felipe Calderón, declaró a Apro que no tuvo “ninguna injerencia” en la salida de la conductora Carmen Aristegui de la W Radio.

 

En entrevista vía telefónica desde Buenos Aires, Argentina, el excolaborador de Marta Sahagún de Fox lamentó la salida de Aristegui y desmintió las versiones que le adjudican un papel clave en ese hecho.

 

“No conozco siquiera las oficinas de W Radio en la Ciudad de México”, indicó Zavala, y agregó que, desde su incorporación al Grupo Prisa, "mi trabajo ha sido definir cómo estar lejos del manejo informativo para evitar cualquier suspicacia".

 

Aseguró que él no es el responsable de la operación de Prisa en México, y sólo está a cargo del área “administrativa y comercial” de la edición local del diario El País, propiedad del mismo grupo.

 

“Lo último que quiero hacer es meterme en el asunto”, abundó Zavala, quien también participó en la mesa de debate político que condujo Aristegui durante el proceso electoral del 2006, representando al equipo de campaña de Felipe Calderón, al lado de Federico Arreola, del equipo de Andrés Manuel López Obrador, y César Augusto Santiago, exvocero de Roberto Madrazo.

 

El pasado viernes 4, el excandidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, responsabilizó a Zavala de la salida de Aristegui, una de las pocas periodistas que abrió su espacio al tabasqueño, después de la toma de posesión de Felipe Calderón como presidente de la República.

 

Deplora Le Monde separación de Aristegui

 

“El año de 2008 comenzó mal para la libertad de la información en México”, evaluó hoy el influyente rotativo francés Le Monde, al considerar que Aristegui, "una de las periodistas más influyentes del país", salió de W Radio porque su estilo crítico resultó incompatible con el “nuevo modelo editorial” impulsado por Televisa y grupo Prisa.

 

Bajo la firma del corresponsal Joëllo Stoltz, la nota constituye una de las primeras reacciones en los medios europeos sobre la salida de Aristegui, y se prevé que la organización Reporteros sin Fronteras, también con sede en París, se pronuncie sobre el caso en los próximos días.

 

Le Monde enmarca la salida de Carmen Aristegui en el clima de preocupación y “alarma” que se ha desatado entre observadores y periodistas mexicanos. Incluso recordó la relativamente reciente suspensión del noticiario radiofónico Monitor, dirigido por José Gutiérrez Vivó, y atribuida a un "boicot publicitario".

 

La nota también enuncia los temas más polémicos y críticos que durante los últimos meses destacaron en el programa de "Hoy por Hoy", en especial, el escándalo del gobernador poblano, el priista Mario Marín, y la periodista Lydia Cacho; las denuncias en contra del cardenal Norberto Rivera Carrera, así como su cobertura crítica sobre las elecciones de 2006 y su deslinde frente a las protestas de Televisa por la reforma electoral.

 

Le Monde recordó que Televisa controla 80% del mercado audiovisual en México, y Prisa, su socio en 50% en W Radio, edita El País y es propietario de la editorial Santillana.

 

Por otro lado, por tercer día consecutivo se reportaron protestas de decenas de radioescuchas a las afueras de la estación, ubicada al sur de la Ciudad de México.

 

También en los principales blogs y sitios en Internet se ventilaron cientos de cartas de protesta por la salida de Aristegui, calificando este hecho de franca censura.

 

 

 

 

Aristegui: Fue Felipe Calderón.  (Por Alvaro Delgado, Revista Proceso, 07 de Enero de 2008)

 

México, D.F., 7 de enero (apro).- Salvo que Televisa y Prisa hayan depuesto su principio fundamental de generar ganancias y estén en vías de convertirse en emporios benefactores, al menos en México, el despido de Carmen Aristegui sólo puede entenderse como una maniobra política pactada con el único que puede compensar las pérdidas --económicas, no de credibilidad-- de tamaña decisión: el gobierno de Felipe Calderón.

 

Porque el solo sentido común indica que nadie, menos una empresa que tiene el lucro como fin --Televisa y Prisa inobjetablemente lo tienen--, se da el lujo de tomar decisiones a sabiendas de que le generarán pérdidas, traducidas en baja en el rating y menores tarifas en el cobro a los anunciantes, salvo que exista la certeza de que habrá utilidades extraordinarias en otros ámbitos, no sólo en materia de medios.

 

Y ya se sabe: el grupo español Prisa --que emplea a Juan Ignacio Zavala Gómez del Campo, cuñado y confidente de Calderón-- tiene extendidos intereses en México que van más allá del ámbito editorial, que de suyo le reporta fabulosas ganancias a través de Editorial Santillana, el principal proveedor de libros de texto para la educación pública de México.

 

Y no hay que hacerse tontos: Aristegui no fue echada de W Radio porque el Grupo Prisa la haya abandonado después de ceder a las “presiones” de Televisa, que la abominaba después de que no se alineó en la ofensiva de repudio a la reforma electoral, ni se trata de una decisión que obedezca a la “concentración mediática” y aun a la influencia de personajes exhibidos en una frecuencia de alcance nacional, como los gobernadores priistas Mario Marín y Ulises Ruiz, el cardenal Norberto Rivera o el empresario pederasta Jean Succar Kuri.

 

Siendo pertinentes las tres interpretaciones, porque existen hechos de sobra que las acreditan, los que las sostienen pasan por alto un elemento fundamental: Aristegui era aborrecida por Felipe Calderón, particularmente después de las elecciones del 2 de julio de 2006, y era un estorbo para el objetivo de uniformar el cuadrante radiofónico, cuyas voces son las mismas que se escuchan en televisión y en un vasto sector de la prensa escrita.

 

Son las voces y las plumas del oficialismo de siempre --los de la era priista trasmutados a la panista-- y los del nuevo oficialismo, los que han dado forma a un comportamiento de criticar, a coro, a quienes consideran enemigos de México y de sus “instituciones”, con el único fin de obtener ganancias desde el poder.

 

Es decir: pegan para que les paguen.

 

Aristegui, como escasos medios y periodistas, no entraba en ese esquema impuesto por la derecha que encabeza Calderón y sus patrocinadores. Y así se lo hizo sentir ese personaje (que quienes lo conocen saben de su talante vengativo) con el circuito de entrevistas que hizo con motivo de su primer año de gestión gubernamental, en diciembre, el mes del golpe.

 

El objetivo de acallar desde Los Pinos a Aristegui no era sólo por difundir la información que la planta de reporteros de W Radio enviaba a la redacción central, controlada por personeros de Zavala Gómez del Campo, y que con ella podían trascender el tufo oficialista que exigía por ejemplo el locutor Ezra Shabot (que, dicho sea de paso, no dejó la conducción del vespertino por razones editoriales, sino por la promesa que recibió del PAN para ser consejero electoral y ahí está, al acecho), sino evitar que por su iniciativa siguiera recogiendo información de interés público de medios escritos, como el semanario Proceso, que concita la furia de Calderón.

 

Con el país hecho un caos, exhibida la demagogia de su campaña, que sembró de odio el país, Calderón busca evitar que en los medios audiovisuales se difunda información que escurra la gruesa capa de maquillaje y, además de los 3 mil 700 millones de pesos que dispone para publicidad gubernamental, ha resuelto cerrar cualquier resquicio de información a los mexicanos en los medios audiovisuales.

 

Calderón ya fracasó y, en su desesperación, se atrinchera en Los Pinos: Nada debe saberse de él, ha dictaminado, y tiene con qué pagar.

 

Por eso, la salida de Aristegui de la conducción del noticiario matutino de W Radio no se entiende sin la participación directa de Calderón, quien ofreció mejores negocios a quienes a eso se dedican, los empresarios españoles del Grupo Prisa, cuyo representante en México, Antonio Navalón, fue uno de los primeros personajes que se entrevistaron con él después del 2 de julio de 2006.

 

Y los que leemos El País no tenemos duda, ni entonces ni ahora, de qué intereses se estaban defendiendo: Ese periódico, que en España se hace pasar como cercano a la izquierda, tuvo una cobertura posterior al 2 de julio de 2006 absolutamente deleznable que, como dice Lorenzo Meyer, fue casi como La Crónica de hoy, el periódico insignia de Carlos Salinas.

 

La colusión de Prisa con Calderón se tradujo, además, en un hecho hasta grotesco: la contratación de Juan Ignacio Zavala, una de cuyas glorias profesionales, además de hacer chistes justamente en el programa de Carmen Aristegui, fue armar en los medios la trama de El Encanto.

 

En esa finca de las Lomas de Chapultepec, según el cuñado de Calderón basado en la bruja Francisca Zetina “La Paca”, estaba la osamenta del diputado priista Manuel Muñoz Rocha, mediante el cual Raúl Salinas asesinó a su cuñado José Francisco Ruiz Massieu.

 

 

Pero todo fue un montaje del también panista Antonio Lozano Gracia, el procurador General de la República con Ernesto Zedillo, de quien Zavala Gómez del Campo era el jefe de prensa y encargado de las filtraciones.

 

De manera que Zavala, hermano de la mujer de Calderón, podrá decir que nada tiene que ver con el despido de Aristegui –porque estaba en Argentina ejerciendo sus talentos--, pero tiene tanta credibilidad como “La Paca”, y lo que está claro es que, pronto, habrá de verse el pago de Calderón a Prisa. En contratos, claro.

 

Apuntes

 

El panista Javier Corral lo sabe: la “cobardía” del Grupo Prisa, como la llama, no es sólo de Televisa, sino de Calderón y Zavala, sus correligionarios y amigos. ¿O será que Zavala presentará su renuncia a Prisa, inconforme con la arbitrariedad contra Aristegui? ¿Y Calderón la invitará para que ejerza su trabajo informativo en una de las estaciones del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), que se supone son de Estado? ¿O nada hará Calderón para que sea contratada?

 

 

 

 

La periodista Carmen Aristegui a su salida de la emisora W Radio. (Por Jorge Naredo, La Jornada, 6 de enero de 2008).

 

El primer golpe del año: la salida de Carmen Aristegui

 

Carmen Aristegui salió del aire en W Radio, o más bien, la sacaron. Su último programa fue el viernes pasado y en él explicó, a grandes rasgos, por qué se iba, o mejor dicho, por qué la despedían. Dijo, sin ambages, con esa templanza que la caracteriza: “El modelo editorial que hemos practicado a lo largo de estos años en W Radio es incompatible con el modelo de noticiario y dirección editorial que la propia empresa ha determinado”. Así dibujó un adiós, abruptamente, porque dicha decisión se le notificó unas horas antes. Terminó la última emisión con una canción que antes de ser canción fue poema de Antonio Machado: “Caminante son tus huellas / el camino y nada más; / caminante, no hay camino / se hace camino al andar”, cantada a dúo por Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina en un concierto en Madrid.

 

La salida de Aristegui obedece a una lógica para acallar las críticas, para silenciar las voces discordantes, para dejar sin palabras a cientos de miles, a millones de mexicanos que no están de acuerdo con el gobierno que se impuso hace ya más de un año ni con el aciago rumbo que está tomando el país. W Radio es una empresa propiedad de dos gigantes de la comunicación hispanoamericana: Televisa y Grupo Editorial Prisa. Y Aristegui incomodaba a los dos: a Televisa nunca le pareció que la periodista hubiera sido una de las críticas más implacables de la Ley Televisa, ese monstruo donde se perpetuaba el poder del duopolio televisivo; tampoco se le perdonó que no hubiera ido con sus colegas (encabezados por Joaquín López Dóriga vistiendo un colorido suéter rosa) a la Cámara de Senadores a defender la “libertad de expresión” de los oligopolios televisivo y radiofónico. Por eso le quitaron su programa, por eso despojaron a miles de radioescuchas de un espacio de libertad. El grupo Prisa, que busca la concesión para editar los libros de texto gratuitos en México (un jugoso negocio), contrató como su representante en el país, a principios de 2007, nada más ni nada menos que al cuñado de Felipe Calderón, Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita y de Hildebrando Zavala, aquel curioso personaje que tenía (¡cosas de la vida!) todo el padrón electoral y que había elaborado (¡pura casualidad!) para el impoluto IFE programas de cómputo que se utilizarían en las elecciones de julio de 2006. El haber ventilado Carmen Aristegui estas “coincidencias” fue una ignominia para los Zavala-Calderón.

 

Pero la salida de Carmen Aristegui va más allá de los enemigos que se ganó por mostrar lo que la mayoría de los noticieros radiofónicos y televisivos ocultaban. La intención principal fue minar y amedrentar a los medios de comunicación y periodistas que no se someten al dictado de los grandes empresarios y de su representante, Felipe Calderón. Todo esto se da en un año difícil: las alzas generalizadas en productos básicos, el desmoronamiento del campo, el alto desempleo, la desaceleración de la economía norteamericana y las facturas que debe pagar quien usurpó la Presidencia.

 

Para que no se den desórdenes, para que no existan levantamientos, para que no estalle el país, se necesita “mano dura” y falta de información veraz y crítica. La reforma judicial es una apuesta por lo primero, por la legalización de la violación a las garantías individuales y a los derechos humanos. Deshacerse de periodistas incómodos, cerrarles los canales de comunicación, acallarlos no a través de la reprimenda sino del castigo empresarial (como a Ricardo Rocha, Carmen Aristegui y Gutiérrez Vivó), es la otra jugada del gobierno federal para lograr lo que no se ha obtenido (¡y sí que se ha ambicionado!) en los sexenios anteriores de neoliberalismo: despojar de su riqueza energética a la nación.

 

La privatización de Pemex se avecina. Los grandes empresarios (nacionales y extranjeros) se frotan las manos para lograrla. Felipe Calderón está ahí, en la Presidencia de la República, con ese gran objetivo. Jaime Avilés, en su columna de ayer en La Jornada, adujo que Calderón “ya pactó en secreto con varios consorcios petroleros mundiales que pertenecen a países como Estados Unidos, Holanda, España y Brasil [la privatización de la paraestatal]”. Pero no puede hacerlo si existen periodistas críticos y comprometidos que digan lo que los demás se callan y sin una “fórmula judicial” que legalice las violaciones a los derechos humanos y a las garantías constitucionales. Por eso no se le renovó contrato a Carmen Aristegui. Por eso se incluyó en la reforma judicial facultades a la policía de entrar a cualquier domicilio cuando se crea “necesario” y/o “conveniente”.

 

La salida de Carmen Aristegui de W Radio es un eslabón más de la estrategia ideada por el gobierno federal para privatizar Pemex y acallar el descontento social imperante. Ante estos hechos solamente queda la protesta, la movilización social, el despertar de la ciudadanía. Es una lucha que no se puede, por ningún motivo, perder. Es por el bien de México, de todos los que habitamos estas tierras: es por la viabilidad de un país, de una nación. Como dice el poema que se hizo canción y que han recitado a dúo Serrat y Sabina en sus recientes conciertos: “caminante no hay camino / se hace camino al andar”. Y esto se logra, sin duda, “golpe a golpe, verso a verso”.

 

 

Inconformes "clausuran" radiodifusora por despido de Aristegui. (Por Elizabeth Velasco C., La Jornada, 06 de Enero de 2008).

 

Integrantes de organizaciones sociales lanzaron consignas contra el gobierno de Felipe Calderón y anunciaron una serie de acciones contra la censura y la intimidación.

 

México, DF. Decenas de ciudadanos de diversas organizaciones sociales e integrantes del Comité del 68 clausuraron este domingo en forma simbólica las instalaciones de la radioemisora “W”, en cuyas paredes estrellaron más de una veintena de huevos como expresión de repudio por el despido de la periodista Carmen Aristegui, conductora del noticiero matutino Hoy por Hoy, el pasado 5 de enero.

 

Entre consignas contra el gobierno de Felipe Calderón y mantas en las que se leía: “Gobierno espurio que robaste la elección, ahora censuras la comunicación” y “Desinfórmate en la W a partir de este lunes”, integrantes de la Red de Redes, Proyecto Esperanza, Comité del 68 y de otras asociaciones, advirtieron que pese a los actos “intimidatorios” del gobierno “fascista” de Calderón, a los “mexicanos no nos van a callar”.

 

Por el contrario, manifestó Emilio Reza, miembro del Consejo Nacional de Huelga y del Comité de 1968, “esta es la primera de muchas manifestaciones y acciones que se desarrollarán en 2008 contra la censura, la militarización, la intimidación y el terrorismo” que el gobierno panista usa como “una política de debilidad y continuación del fraude electoral del 2 de julio, porque cuando no hay principios ni apoyo de la población se realizan actos represivos”.

 

Durante el mitin que inició a las 11 de la mañana y concluyó en completa calma al filo de las 14 horas de este domingo, en las instalaciones de la radioemisora de los consorcios de Televisa y Prisa, ubicada en dentro del complejo de Radiópolis, Reza, uno de los oradores principales del acto, señaló que “este primer acto de 2008 en defensa de la nación y la libertad de expresión, tendrá continuidad del 23 al 26 de enero en el Zócalo de la ciudad de México y en otras ciudades del país mediante la realización del Foro Social Mundial, capítulo México.

 

 “Vamos a continuar luchando por las libertades de expresión; como integrantes del movimiento de lucha del 68, nuestro lema general es la lucha por las libertades democráticas que tienen muchas expresiones, y la recuperación de nuestra memoria histórica tendrá en nuestros días una expresión actual para continuar con la profundización de la demacración. Se trata de recuperar las experiencias de cientos de luchadores de hace 40 años”, dijo Reza.

 

Por su lado, Enriqueta Chávez, de la Red de Redes, expresó que con ese acto, además de “manifestar nuestro apoyo al periodismo profesional y veraz que representa Carmen Aristegui y que este gobierno fascistoide está tratando de anular, rechazamos el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio, la reciente reforma judicial que viola los derechos ciudadanos (al permitir el ingreso a domicilios sin orden de un juez), la defensa de la libertad de expresión”.

 

Chávez destacó que el despido de la periodista Carmen Aristegui ha provocado un “enojo muy grande” en diversos sectores de la sociedad que pugnan por la democratización del país. “Es la gota que derramó el vaso y estamos manifestando el hartazgo de la sociedad. Demandamos una información veraz que no sea dictada por los dueños de los poderes fácticos y mediante los cuales el gobierno está tratando de amordazar a las voces independientes del país, algo que no vamos a permitir”.

 

Durante la manifestación, decenas de transeúntes se sumaron a las expresiones a favor del derecho de los mexicanos a una información veraz y profesional. “¡No van a callar al pueblo!”, sentenciaron.

 

 

 

El lunes llevaré al pequeño Emilio al colegio, dice Carmen Aristegui al despedirse de la W.  (Por Emir Olivares Alonso y Blache Petrich, La Jornada, 05 de Enero de 2008).

 

No le renovaron contrato por “incompatibilidad de criterios” entre su programa y la empresa

Recuerda que en su espacio habló de la reforma electoral, la ley Televisa y el caso Zongolica

 

 Cuando hay una noticia inesperada “se abre naturalmente el vacío. Al pensar en mi propio vacío, recordé un cuento infantil de Uri Shulevitz que se llama Un lunes por la mañana (...) ¿Qué haré el lunes por la mañana? –fue la pregunta–, y en mi caso no tardó mucho la respuesta: haré lo que no he hecho en los últimos años de mi vida, por estar aquí; llevaré al pequeño Emilio a la escuela”, fueron las palabras con que la periodista Carmen Aristegui cerró un ciclo de cinco años de colaboración en W Radio.

 

Ayer, la periodista informó que por razones de “incompatibilidad” entre los criterios editoriales de su programa informativo y el proyecto que desean encabezar Televisa y Grupo Prisa para la estación no se le renovó el contrato para 2008, por lo que el de ayer fue el último matutino en el que estuvo al frente.

 

“El modelo editorial que hemos practicado a lo largo de estos años en W Radio es incompatible, en todo caso, con el modelo de noticiario y dirección editorial que la propia empresa ha determinado”, señaló en un mensaje de alrededor de 20 minutos.

 

Explicó que durante cuatro años, su contrato “se renovaba prácticamente de forma automática”; sin embargo, en diciembre de 2007 los directivos de la W le notificaron que no existía más ese interés, aunque sí se abrió un espacio para discutir la posibilidad de que continuara en la emisora.

 

“La empresa fue muy clara al comunicarme que buscaría modificar las condiciones contractuales en algunas partes e incorporar cambios en el modelo de dirección editorial, para lo cual se me presentó un documento de observaciones y preocupaciones sobre el manejo en esta materia del noticiario, su conducción y lo que finalmente acabó siendo la dirección de este espacio informativo”.

 

La comunicadora agregó que aunque ella y su equipo se mantuvieron a la espera de propuestas concretas en las que se expresaran las preocupaciones de la empresa, éstas no fueron presentadas, y el jueves se le notificó de la no renovación del contrato bajo ninguna nueva o actual circunstancia.

 

Cabe destacar que la línea editorial del informativo de Carmen Aristegui incluyó temas como el conflicto poselectoral de 2006, por las dudas en los resultados que dieron como ganador de la Presidencia a Felipe Calderón; los efectos por la aprobación de la llamada ley Televisa –que permitía la concentración mediática en unas cuantas manos–; el caso Zongolica; los abusos contra Lydia Cacho por el gobernador de Puebla, Mario Marín, y el empresario Kamel Nacif; los procesos judiciales en Estados Unidos contra el cardenal Norberto Rivera por presunto encubrimiento de curas pederastas; el conflicto en Oaxaca y otras violaciones a los derechos humanos. La mayoría de esos temas fue recordada por la comunicadora en su mensaje de despedida.

 

“Dado que no hubo esa compatibilidad, esa coincidencia precisamente en lo que corresponde a la dirección editorial de este espacio informativo, finalmente se ha decidido lo que aquí ha ocurrido (su salida de la W)”, dijo.

 

Con la llegada de Daniel Moreno a la dirección de contenidos en W –hombre cercano a Juan Ignacio Zavala, cuñado de Calderón, y a la esposa del ex presidente Vicente Fox, Marta Sahún, y quien, según fuentes de la estación, plantea una centralización de la agenda política de los conductores de noticiarios de la emisora–, un importante grupo de colaboradores de la estación ha decidido salir de la misma.

 

El primero fue Carlos Loret de Mola, quien al despedirse, en septiembre del año pasado, argumentó que el rediseño de los criterios en la empresa reducía su margen de maniobra. Posteriormente también emprendieron la partida personajes como Ezra Shabot, titular del informativo vespertino, y los ex colaboradores de El Wueso, Salvador Soto y Christián Ahumada, El Duende.

 

Fuentes de la emisora revelaron que el día en que Loret anunció su salida de W se citó a una junta a la que fueron convocados todos los integrantes del departamento de noticias de la emisora. Ahí, la propia Aristegui –dijeron– aclaró ante todo el equipo que, pese a los rumores que corrían en ese tiempo de su probable salida, ella continuaría en la estación “mientras se mantuviera el espíritu de independencia” y se conservara la tónica de hablar “de lo que duele”.

 

Asimismo, se informó a este diario que para justificar la salida de la comunicadora, Moreno comenzó a realizar llamadas a varios columnistas y locutores de diversos medios informativos para que hicieran pública la versión de que fue la periodista quien rompió las negociaciones, pues el argumento del directivo es que la empresa le propuso la posibilidad de renovar mes a mes el informativo, a lo cual presuntamente se negó, “porque quería todo o nada”.

 

Minutos después de las 10 de la mañana, al finalizar la emisión, Aristegui cruzó por última vez la puerta de cristal de la cabina de la W. Ahí recibió el apoyo de un importante grupo de trabajadores de la estación; los aplausos se prolongaron varios minutos, la conductora los recibió conmovida. Inclusive, colaboradores de las estaciones Ke-Buena, Los 40 Principales y Bésame Mucho, que transmiten desde la misma sede, se dieron cita en el lugar para aplaudir la labor de la periodista.

 

Mientras eso sucedía, afuera de las instalaciones de Televisa Radio, de manera espontánea, una veintena de radioescuchas acudió a mostrar su inconformidad por el fin de las transmisiones de Aristegui. También se cuestionaron qué hacer el lunes por la mañana: “no sabemos qué vamos a hacer ese día, de 6 a 10, sin Carmen; no habrá nadie que llene su espacio”.

 

Los escuchas llevaban cartulinas en las que redactaron leyendas como: “¡Viva nuestro derecho a la información!”, “¡No nos van a callar, viva la libertad de expresión” y “Carmen, estamos contigo, porque México necesita periodistas valientes y con principios, como tú”.

 

Alrededor de la una de la tarde, la espera rindió frutos, pues la periodista apareció por la salida y se detuvo para charlar con sus escuchas y agradecerles el apoyo. En esos momentos un grito destacó entre los otros: “Que quede claro, no somos W, somos Aristegui”.

 

 

 

La separación de Aristegui obedece a nuevo modelo de organización: Televisa. (Redacción, La Jornada, 04 de Enero de 2008).

 

 

La determinación se suma a otros cambios "que hemos realizado en los últimos meses", explicó.

 

México, DF. La determinación de no renovar el contrato para 2008 a la periodista Carmen Aristegui se debió a un proceso de renovación, actualización y expansión en el que está inmersa la cadena W, informó este viernes Televisa Radio.

 

En un comunicado, la empresa de medios argumentó que el "nuevo modelo de organización y trabajo que se viene implantando en W Radio" es el mismo que funciona en 10 países de habla hispana donde Unión Radio –empresa a la que pertenece W- tiene también estaciones de radio hablada.

 

Agregó que este proceso de cambio "se refleja también en otros cambios en la parrilla que hemos realizado en los últimos meses".

 

Aseguró que "lamentablemente" no hubo posibilidad de llegar a un acuerdo tras un año de conversaciones con la comunicadora para incorporarla "a este modelo en México, basado en el trabajo en equipo y el derecho a la información plural y que obtiene liderazgo de audiencia en todos los países".

 

Informó que Carmen Aristegui, que conducía la noticiario matutino de Hoy por Hoy desde enero de 2003, hizo este viernes "su última transmisión desde nuestros micrófonos, completando su presencia en la antena con total libertad hasta el último día de su compromiso con esta emisora".

 

Por último, expresó su reconocimiento a la "dedicación y profesionalismo demostrado por Carmen durante estos años y dejar constancia de nuestro agradecimiento por su trabajo y su calidad profesional".

 

 

Por incompatibilidad editorial, Carmen Aristegui deja W Radio. (Redacción La Jornada,  04 de Enero de 2008).

 

“Hasta aquí hemos llegado", dijo la periodista al despedirse de la estación, propiedad de Televisa y Grupo Prisa.

 

México, DF. La periodista Carmen Aristegui se despidió hoy viernes de su auditorio al conducir la última emisión de su noticiario Hoy por Hoy de la cadena W Radio y señaló que abandona la radiodifusora por incompatibilidad editorial.

 

Explicó que desde hace cinco años, de forma prácticamente automática, se renovaba anualmente el contrato entre la emisora y la periodista, pero a principios de diciembre de 2007 le fue notificado el deseo de la empresa de no querer renovar el contrato, tras lo cual se abrió un espacio de discusión sobre la posibilidad de continuar.

 

Agregó que la empresa finalmente le notificó ayer que era una decisión tomada no renovar el contrato bajo "ninguna nueva o actual circunstancia".

 

Dijo que había una explicación básica: el modelo editorial que "hemos practicado estos años en W Radio es incompatible con el modelo de dirección editorial que la empresa ha determinado".

 

A las nueve de la mañana, una hora antes de finalizar la emisión, Aristegui declaró: “Hasta aquí hemos llegado. Éste es nuestro último programa en W Radio. Gracias en serio a quienes en su momento nos invitaron a poner los primeros ladrillos de una nueva etapa en esta emisora legendaria que es la XEW”.

 

Agradeció a todos los radioescuchas en México y de otros países y a quienes “con su sintonía construyeron una sólida audiencia crítica y exigente en W Radio.” También agradeció a reporteros y articulistas por su labor en la emisión.

 

Sostuvo “que nos vamos justo cuando mejor y más alto marcaban nuestros registros en rating y en audiencia, lo cual sólo es posible con una audiencia como la que usted conforma”.

 

Recordó que en 2007 su equipo de trabajo recibió el primer Premio Nacional de Periodismo otorgado por colegas del gremio, y el Premio Ondas otorgado por Radio Barcelona de España a talentos de Iberoamérica en cine, radio, televisión y periodismo.

 

Señaló que el Premio Nacional de Periodismo es “muy valioso para nosotros” pues aquilataba las tareas difundidas "durante un periodo muy duro, complejo, para la información": las elecciones presidenciales de 2006, el debate de la Ley de Radio y Televisión, la reforma electoral, los procesos judiciales contra el cardenal Norberto Rivera en los Estados Unidos y los casos Zongolica y Lydia Cacho.

 

"Cómo olvidar que fue precisamente en W Radio, en esta emisión matutina, donde se difundieron las llamadas telefónicas del empresario Kamel Nacif y el gobernador de Puebla, Mario Marín”, rememoró.

 

También recordó que en su momento “reconocimos” el trabajo de la Corte durante el intenso debate sobre la Ley de Radio y Televisión, “donde se puso por delante el tema del servicio público de los medios de comunicación y el sentido fundamental de los medios de comunicación” para una vida democrática en nuestro país.

 

 

 

Por “incompatibilidad editorial”, WRadio suspende el contrato a Carmen Aristegui. (Por Jenaro Villamil, Revista Proceso, 03 de Enero de 2008).

 

--Después de cinco años de estar al frente de la conducción y dirección informativa del matutino, la periodista fue informada de manera sorpresiva por los directivos de la estación que el contrato anual entre ella y WRadio no sería renovado, a menos de que aceptara ceder en materia de autonomía editorial

 

México, D.F., 3 de enero (apro).- Por “incompatibilidad editorial”, la empresa WRadio, sociedad entre Televisa y el consorcio español Prisa, decidió suspender a partir de este viernes el contrato con la periodista Carmen Aristegui, conductora del noticiario radiofónico Hoy por Hoy.

 

Después de cinco años de estar al frente de la conducción y dirección informativa del matutino, Aristegui fue informada de manera sorpresiva por los directivos de la estación que el contrato anual entre ella y WRadio no sería renovado, a menos de que aceptara ceder en materia de autonomía editorial.

 

“El modelo editorial que la empresa quiere no es compatible con el que yo he defendido, y la empresa decidió no renovar el contrato, después de cinco años de mi participación”, afirmó Aristegui, al ser consultada por Apro.

 

La abrupta salida de Aristegui se produce en el momento en que el noticiario cuenta con uno de los mayores índices de audiencia en la capital del país, según los reportes de INRA, y con uno de los niveles de credibilidad más altos, resultado de su cobertura informativa crítica, plural y consistente.

 

A través del espacio informativo que Aristegui condujo diariamente de las 6 a las 10 de la mañana, se realizó una cobertura crítica a la llamada Ley Televisa; se abrieron espacios para legisladores, políticos y analistas “incómodos” para los intereses del consorcio televisivo; se le dio seguimiento puntual a escándalos como el de la empresa Hildebrando, propiedad del cuñado del presidente Felipe Calderón; se ventilaron los polémicos audios entre Mario Marín y Kamel Nacif en contra de la periodista Lydia Cacho; se dio seguimiento puntual al caso del sacerdote Nicolás Aguilar, acusado de pederasta y protegido supuestamente por el cardenal Norberto Rivera; entrevistó a los tres coordinadores parlamentarios del Senado, en plena polémica de Televisa en contra de la reforma constitucional en materia electoral.

 

De acuerdo con observadores, el noticiario Hoy por Hoy de Aristegui se convirtió en uno de los referentes más importantes para la agenda informativa cotidiana. El alto grado de credibilidad era reconocido tanto por voceros empresariales, como dirigentes sociales, partidos políticos, incluyendo al excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

 

En su espacio informativo se dieron cita, semana a semana, analistas como Denisse Dresser, Lorenzo Meyer y José Antonio Crespo, y se conformó un equipo de reporteros de primer nivel.

 

El estilo Televisa

 

A pesar de la credibilidad y del alto nivel de audiencia, los directivos de Televisa no ocultaron, en público y en privado, su descontento con la autonomía editorial de Aristegui, sobre todo a partir de la cobertura realizada a la polémica Ley Televisa.

 

El acoso al espacio informativo de la periodista se inició poco después de que se aprobara este ordenamiento que la Suprema Corte de Justicia de la Nación consideró anticonstitucional en sus puntos medulares.

 

Por “problemas técnicos” se sacó de la señal televisiva de Sky, propiedad de Televisa, el noticiario de Aristegui. Nunca se restableció la señal.

 

La cobertura de Aristegui sobre el conflicto poselectoral del 2 de julio de 2006 se distinguió frente a la cerrazón y el exceso de editorialización de los noticiarios radiofónicos y televisivos. Fue de los pocos espacios, junto con el de José Gutiérrez Vivó, que informó de las movilizaciones y protestas de los simpatizantes de López Obrador, quien representaba oficialmente la segunda fuerza electoral.

 

A finales de 2006 se incrementaron los rumores sobre el posible divorcio entre WRadio y Aristegui. Informes internos de la empresa, revelan que intercedió en ese momento el periodista José Luis Cebrián, directivo de Prisa, quien les advirtió a sus socios de Televisa: “Si tocan a Carmen, tocan a Prisa”.

 

El distanciamiento fue público y abierto a raíz de la discusión de la reforma electoral. Aristegui no asistió a la audiencia del pasado 11 de septiembre en las instalaciones del Senado, que protagonizaron los principales conductores de televisión y radio de Televisa y las empresas radiofónicas.

 

En su colaboración editorial para el periódico Reforma, Aristegui expresó públicamente su desacuerdo con los argumentos de sus colegas, quienes consideraban que estas reformas constituían una amenaza para la libertad de expresión.

 

Mientras Televisa evitó las entrevistas con los senadores en sus otros espacios informativos, Aristegui tuvo a los tres principales coordinadores parlamentarios del Senado –Manlio Fabio Beltrones, del PRI; Santiago Creel, del PAN, y Carlos Navarrete, del PRD--, quienes explicaron los contenidos de la reforma.

 

“Ellos privilegiaron el ataque a las reformas y yo privilegié el contenido de estas reformas”, comentó en su momento Aristegui, para explicar su política editorial frente a las modificaciones a nueve artículos constitucionales que establecieron la prohibición absoluta de compra de tiempo-aire para fines político-electorales.

 

Los últimos rumores sobre la salida de Aristegui se produjeron con la llegada de Daniel Moreno, exdirectivo del “nuevo” Excélsior, a la dirección informativa de WRadio. Esta decisión modificó el acuerdo inicial que estableció la autonomía para los espacios informativos que originalmente condujeron Aristegui, Javier Solórzano y Carlos Loret de Mola.

 

De este trío original de periodistas, solamente quedaba Aristegui al frente de la emisión matutina. La suspensión de su contrato coincide, paradójicamente, con la difusión de spots en WRadio, en los que se reproducen declaraciones de la periodista que habla del renacimiento de la legendaria estación radiofónica.

 

Actualmente, Aristegui conduce un programa en CNN y, hasta ahora, no tiene ninguna otra oferta en las otras cadenas radiofónicas.