En la década de los 90´s es cuando el
movimiento de mujeres y feminista comienza a hacer del trabajo en red
electrónica la piedra angular de su fortaleza, y de la información y la comunicación electrónicas, las herramientas
claves para desarrollar su tarea y potenciar su incidencia en el debate público
(Dafne Sabanes Plou)
Fuente: REVISTA VENEZOLANA DE ESTUDIOS DE
Subió a conferencia el 08 de Julio del 2005
LAS MUJERES
Y LAS POLÍTICAS DE INTERNET EN AMÉRICA
LATINA Y EL CARIBE
Dafne Sabanes Plou
PARM-APC
INFORME
PARA
El movimiento de mujeres y feminista de América Latina y
el Caribe tomó un impulso significativo en la década del 90, fortalecido por la
convocatoria a una participación activa junto a otros movimientos sociales del
continente en las grandes conferencias mundiales organizadas por Naciones
Unidas que se sucedieron en ese período.
Podría decirse que fue en ese período en el cual se
consolidó la denominada tercera ola del
movimiento feminista, que también incluyó a numerosos movimientos de mujeres en
todo el mundo. Como recordamos, la primera
ola del feminismo estuvo relacionada con el movimiento sufragista, en el
cual la reivindicación feminista estuvo vinculada al logro de los derechos civiles
y políticos de las mujeres, con el derecho al voto y la igualdad jurídica. Esta
lucha abarcó la primera mitad del siglo XX y consagró a las mujeres como
ciudadanas con plenos derechos en buena parte del mundo. En la segunda ola, que se vivió con intensidad
en las décadas del 60 y del 70, el tema central fue la liberación de la mujer
de las ataduras impuestas por la sociedad patriarcal y su ingreso con pleno
derecho al mundo del trabajo y de la economía, acompañado por una nueva visión
de la sexualidad femenina y de la pareja y una importante reconfiguración de la
familia en la sociedad occidental. En la tercera
ola encontramos al movimiento feminista y de mujeres renovándose en su
reflexión sobre identidad femenina con la presencia de mujeres jóvenes, y ligado
a los movimientos sociales, con una inserción importante en la lucha por los
derechos humanos y los derechos económicos y sociales, a las que aporta la
perspectiva de género. Es en esta tercera ola que comienza a hablarse de
ciberfeminismo, un movimiento muy nuevo y contestatario que cuestiona una de
las corrientes que predominó en las décadas del 60 y del 70, la del feminismo
ligado al movimiento hippie. Para las ciberfeministas, este feminismo hippie
“que asocia automáticamente a la mujer con el instinto, los sentimientos y la
mismísima naturaleza es, en parte, generador de una tecnofobia en absoluto
positiva”[1]
Algunas autoras critican que para este feminismo, que es el que muchas veces
predomina todavía en el imaginario social, “la ciencia y la tecnología son
plagas patriarcales contranaturales” y la búsqueda de la libertad se da
rechazando el mundo moderno y abrazando a la madre tierra.
Rosi Braidotti, una pensadora ciberfeminista, señala que
para abordar el tema de la tecnología en la postmodernidad es necesario adoptar
un cambio de perspectiva. Considera que el factor tecnológico no debe
considerarse como la antítesis del organismo y de los valores humanos, sino
“como una prolongación de lo humano, intrínsecamente ligado a él”. Agrega que
“esta imbricación nos obliga a hablar de tecnología como de un aparato material
y simbólico, es decir, un agente semiótico y social más”.[2] De
esta manera, se abre el campo a nuevas reinterpretaciones de la teoría
feminista clásica, con la posibilidad de enriquecerla y adaptarla a al presente
tecnológico.
Es justamente en esta tercera ola del feminismo, cuando
el movimiento de mujeres y feminista comienza a hacer del trabajo en red
electrónica la piedra angular de su fortaleza, y de la información y la
comunicación electrónicas, las herramientas claves para desarrollar su tarea y
potenciar su incidencia en el debate público. Las mujeres ven en el uso de
estas herramientas la posibilidad de organizarse con mayor precisión para el
logro de políticas que les permitan avanzar en sus derechos. Consideran que el
avance de los derechos de las mujeres
está íntimamente vinculado con la lucha a favor de la superación de la pobreza,
la violencia, el racismo y la discriminación; con el logro de autonomía
económica, desarrollo sustentable, poder político y de mecanismos para ejercer
los derechos con igualdad de oportunidades y equidad. También la intervención
de las mujeres en Internet permitiría quebrar el temor a que “la red perpetúe
los esquemas de dominio hombre-mujer que configuran la realidad”[3].
El derecho de las mujeres a la comunicación comienza a
ser tema de debate y discusión en los foros públicos. El acceso de las mujeres
al uso de computadoras, con la posibilidad de almacenar información y conformar
bases de datos, como así también a las nuevas tecnologías de la información y
la comunicación (TIC) se constituye en una demanda esencial. Las mujeres
comprenden que en la actual sociedad informatizada, el acceso rápido a la
información relevante es indispensable para una intervención oportuna, para
participar en las decisiones, proponer alternativas viables y establecer
prioridades, con el fin de incidir de acuerdo con sus ideales en las distintas
esferas de la actividad humana.
Fruto de esta nueva concepción de las comunicaciones con
perspectiva de género es la inclusión en
Más allá del impulso inicial que esto generó y que
continúa vigente en muchos aspectos, es también importante reconocer la
debilidad estratégica de esta Sección J. En la revisión del Beijing+5 (UNGASS),
el caucus de ONG sobre Mujeres y Medios de Comunicación reconoció este hecho
señalando que
Las mujeres
latinoamericanas y caribeñas
frente a la
brecha digital
Según un amplio estudio realizado en setiembre de 1999,
el 39% de los habitantes de ciudades latinoamericanas, más de 50 mil personas,
emplea computadoras para su trabajo en la oficina o su uso en el hogar.[5] La
encuesta muestra que un 16% de latinoamericanos tiene computadora en su casa,
mientas que un 19% la usa en la oficina.
Del total de latinoamericanos que poseen computadora en
su casa, el 67% pertenece a las clases media y alta, el 65% tiene educación
superior, el 42% tiene menos de 30 años y el 42% son mujeres. Un 235 38% de los
usuarios de Internet en la región son mujeres. En este momento, es Brasil el
país con mayor número de internautas en el continente (alrededor de 10
millones), aunque Argentina, con 2 millones y medio, es el que más internautas
tiene con relación a la población: uno cada 15 habitantes, o sea un 6,8% de la
población conectada a Internet.[6]
Otro estudio sobre distribución regional de los usuarios
de Internet, atribuye a la región latinoamericana y caribeña sólo un 5% de los
mismos.[7] El
Indice de
El ajuste estructural impuesto en la región ha tenido
serias consecuencias en el campo de la infraestructura de las
telecomunicaciones, en el acceso a la compra de computadoras, tanto por las
entidades estatales y públicas como por la población en general, en los costos
de conexión a Internet, y en el desarrollo de políticas educativas que
potencien las posibilidades de niños y jóvenes en materia de TIC. También ha
fomentado una alta concentración de los medios de comunicación y de los
proveedores de Internet en manos de grandes corporaciones transnacionales
multimedia. Los grupos económicos de la comunicación tienen en sus manos
periódicos, radios, estaciones de televisión, canales por cable y provisión de
Internet, además de sitios donde ofrecen todo tipo de información,
entretenimientos, foros de discusión, chats, sonido e imágenes. Una
consecuencia de esta tendencia a la concentración es que se pone en peligro el
derecho democrático de los ciudadanos a fuentes de información pluralistas y se
complica la posibilidad de que los ciudadanos influyan en las políticas de los
medios masivos, debido a que los centros de decisión de los mismos están cada
vez más distantes y son guiados por motivos económicos más que por intereses
sociales.
En un estudio sobre el estado de la ciencia y la
tecnología en América Latina y el Caribe, publicado por
La distribución por género de los investigadores en el
campo de la ciencia y la tecnología continúa siendo desigual, aunque con
avances en algunos países. Mientras que en Uruguay el 56% de los investigadores
son mujeres, en El Salvador llegan al 20%. En Argentina, Bolivia y Brasil el
componente femenino es de alrededor del 40%, mientras que en Ecuador y Panamá
la participación femenina llega al 30%. La mayoría de estas mujeres se ubica en
el campo de las ciencias duras y son pocas las que se dedican a investigar en
el campo de la ciencia de la comunicación. No obstante, ha aumentado
sustancialmente la matrícula de mujeres en las escuelas de periodismo y las
facultades de ciencias de la comunicación, equiparándose a los estudiantes de
sexo masculino, como en el caso de Argentina donde las mujeres componen el 53%
de la matrícula[10]
en las carreras de grado. En el nivel regional, encontramos que los estudios de posgrado en este campo
tienen un 70% de alumnas mujeres.[11]
Pero son pocos los centros de estudio que han incluido estudios de género en su
curricula, por lo cual que haya un mayor número de mujeres periodistas o
comunicadoras sociales no garantiza un cambio sustancial en el tratamiento de
la información ni en la manera en que las mujeres se posicionan en los medios.
En cuanto a la participación de las mujeres en la matrícula de las carreras de
ciencias exactas o ingeniería, el número es bajo, semejándose a los guarismos
de países como Estados Unidos (alrededor de 20%). Por ejemplo,
Como vemos, las posibilidades de acceso de las mujeres
latinoamericanas y caribeñas a las TIC están íntimamente relacionadas con su
posición económica, su educación y sus oportunidades de desarrollo en un
determinado contexto económico, social y cultural.
A esto debemos agregar la brecha estructural de género y
una feminización de la pobreza, que cada día se hace más visible en nuestros
países. Según un informe de
20% de las mujeres blancas acceden a estudios
superiores, sólo lo hacen un 5% de las
negras. Un 16,6% de las mujeres blancas se desempeñan en cargos ejecutivos de
dirección o gerenciamiento, mientras sólo un 4,3% de estos puestos están en
manos de mujeres negras.[14]
Seguramente estos índices también influyen negativamente en las posibilidades
de las mujeres negras para participar en el mundo de la información y de la
comunicación electrónicas. Las mujeres que sufren exclusión económica, racial o
de otra índole también están excluidas del acceso a los medios de comunicación.
El informe de
En materia de educación, dos países latinoamericanos
encararon en los últimos años proyectos para universalizar el uso de la
computadora y de las TIC en las escuelas: Costa Rica y Argentina. En el
primero,
Políticas y
tendencias en el uso de las TIC por parte de las mujeres
A medida que las tecnologías de la comunicación juegan
un papel mayor en lo económico, político, social y cultural, se hace más
necesario que los sectores silenciados, entre ellos las mujeres, integren
activamente procesos de comunicación colectiva con el fin de conquistar
plenamente el derecho a la comunicación y consolidar su participación en la
conversación pública y la toma de decisiones sobre cuestiones que hacen a la construcción
de nuevos modos de participación ciudadana y de ejercicio del poder.
Para analizar las políticas y tendencias en el uso de
las TIC dentro del movimiento de mujeres y feminista, tendremos en cuenta las
siguientes categorías: las actoras, las políticas y los formatos.
Actoras
Las mujeres
del mundo académico: las universidades fueron las primeras en brindar oportunidades de
conexión a Internet a numerosas mujeres que se desempeñaban en su ámbito, en la
enseñanza y la investigación. Muchas de ellas participaban en el movimiento de
mujeres y feminista y comenzaban a insertarse con entusiasmo en los procesos
preparatorios de las grandes conferencias mundiales. Contando en un comienzo
sólo con el acceso al correo electrónico, gestaron sus propias listas de
discusión y contribuyeron a las conferencias electrónicas, que fueron tan
populares en algunas redes, como APC, hasta mediados de la década del 90.
Las
organizaciones no gubernamentales de mujeres y el movimiento de mujeres y
feminista:
el mundo de las Ongs de mujeres y el movimiento de mujeres y feminista no
tardaron en conectarse al correo electrónico en la primera mitad de la década
del 90 y más tarde a Internet. El uso de la comunicación electrónica para sus
intercambios fue clave para potenciar su organización y comenzar a incidir en
el debate de las políticas públicas nacionales e internacionales sobre los
derechos de la mujer y otras cuestiones sociales y políticas. Muchas mujeres
que ahora actúan en política se iniciaron en estas organizaciones o mantienen
estrechos vínculos con las mismas.
Las mujeres
militantes en los movimientos sociales y populares: los principales movimientos sociales
que cobraron impulso en la segunda mitad de la década cuentan dentro de su
organización con militantes que trabajan los objetivos de la organización con
perspectiva de género. Es así como las mujeres en estas organizaciones también
se convierten en fuertes actoras en Internet, con sus intervenciones y
contribuciones a la discusión de temas sociales, económicos y políticos.
Las mujeres
que trabajan con perspectiva de género en otros ámbitos: se trata de mujeres que trabajan con
perspectiva de género en asociaciones profesionales, entidades sociales,
iglesias, etc. También con el comienzo del siglo empieza a verse la presencia
en Internet de mujeres que trabajan con perspectiva de género en el ámbito
comercial de la micro y pequeña empresa. Se trata de profesionales que impulsan
el empoderamiento y la potenciación de la mujer emprendedora independiente. Sin
dejar de lado su interés comercial, realizan su labor partiendo de postulados
feministas y por el avance de la presencia y los derechos de la mujer en el
campo de la economía y de los negocios.[16]
Si bien resulta auspicioso contar con esta variedad de
actoras, cabe recordar que las mismas representan un pequeño porcentaje de los
usuarios totales de Internet en la región.
Políticas
Cuando un número representativo de
organizaciones de comunicadoras mujeres de América Latina y el Caribe se
reunieron para revisar los logros obtenidos, cinco años después de aprobada
A esto agregan haber avanzado “en el reconocimiento del
derecho a la comunicación como un requisito indispensable para la construcción
de una nueva ciudadanía global, colectiva e individual, y proponemos la
vigencia de este derecho relacionándolo a la posibilidad de construir en
igualdad de condiciones, interacciones ciudadanas a diversos niveles” con el fin
de contribuir a la vigencia de la democracia. Las mujeres comunicadoras se
preguntan qué ha ocurrido con el cumplimiento de lo acordado por los gobiernos
y la misma ONU en
Siguiendo acuerdos tácitos, las mujeres aplican
políticas concretas para ejercer su derecho a la comunicación en el
ciberespacio:
* Promueven el acceso de las mujeres y de las
organizaciones de mujeres a las nuevas tecnologías de la comunicación y a las
fuentes de información computarizada, fomentando la apropiación del
ciberespacio y de sus herramientas de trabajo;
* Desarrollan recursos de información computarizada
sobre temas relacionados con el mejoramiento de la condición de la mujer y el
avance de sus derechos;
*Apoyan el desarrollo de iniciativas de los grupos de
mujeres y de ciudadanos en el campo de las redes por computadora que promueven
el mejoramiento de la condición de las mujeres y la equidad de género
* Impulsan el acceso de las mujeres y de las niñas a la
capacitación en el uso de
las redes por computadoras y promueven la perspectiva de
género en la capacitación y la metodología en el campo de las nuevas
tecnologías;
* Alientan el acceso equitativo de las mujeres a la
capacitación técnica avanzada y a las carreras en nuevas tecnologías;
* Promueven ante los gobiernos y
* Buscan incidir
en las políticas públicas para superar la brecha digital en sus países,
provocada por la inequidad de género y la injusticia económica, social, étnica
y racial.
Formatos
Las mujeres latinoamericanas y caribeñas han utilizado
las distintas erramientas de la comunicación electrónica y diversos formatos de
comunicación para el logro de sus objetivos. En un estudio realizado por el
Programa de Apoyo a las Redes de Mujeres de APC, en el marco del proyecto
“Lecciones Aprendidas” [18],
se comprobó que para muchas organizaciones, los inicios fueron lentos y
costosos. Si bien la tecnología y la infraestructura estaban disponibles, a los
grupos les costaba superar la tecnofobia instaurada durante largo tiempo por la
influencia del viejo discurso feminista hippie que ya mencionamos, conjugado
con los prejuicios sociales y culturales que alejan a las mujeres de la alta
tecnología. Costó mucho pasar del tímido uso del correo electrónico a una
participación más activa en listas de discusión, y de allí se tardó aún más en
comenzar a navegar por Internet.
Pero el abaratamiento de los costos de los equipos de
comunicación y de las conexiones por Internet, además de un uso profuso de este
medio por parte de cientos de organizaciones terminó con las barreras que
persistían. El movimiento de mujeres entró de lleno al mundo de la comunicación
electrónica al finalizar el siglo, convirtiéndola en una herramienta eficaz
para desarrollar su labor interna y su actividad institucional y política en la
sociedad.
Entre los formatos más utilizados encontramos:
* Listas de
distribución: se utilizan principalmente para enviar información breve,
anuncios, invitaciones a eventos, noticias, artículos y promover campañas de
solidaridad.
* Boletines
electrónicos: llegan con la información puntual y precisa al casillero de
las receptoras, en formato de fácil lectura. En estos últimos meses, han
agregado vínculos a páginas web donde pueden encontrarse o bien los artículos
completos o información complementaria. Por ej: el boletín de Mujeres de
Empresa, www.mujeresdeempresa.com, el de
* Revistas
electrónicas: se trata de publicaciones que se hacen directamente en
páginas web y se leen en formato de hipertexto. En algunos casos, reemplazan a
publicaciones que ya no existen por cuestiones de costos de producción y de
envío. Por ej: la publicación “En
* Servicios de
Informaciones: selección de información sobre temáticas de interés para el
movimiento de mujeres y feminista que llega por lista de distribución, con
vínculos a páginas web. Por ej: Modemmujer, de México, www.modemmujer.org
* Bancos de datos:
existen iniciativas de bancos de datos de mujeres que se desempeñan en áreas
específicas y que pueden ser consultados por Internet. Por ej: el banco de
datos de mujeres políticas y de organizaciones ciudadanas de
* Páginas web:
son ya muchas las organizaciones de mujeres y feministas que cuentan con su
página web donde brindan información, documentos, foros de discusión, etc,
aunque la interactividad en estas páginas todavía es limitada.
* Radio:
existe en América Latina la primer radio feminista que realiza todas sus
transmisiones por Internet. Se trata de
por Internet se iniciaron en 1998. Radio Fire transmite
en castellano e inglés, pero además sube los contenidos de su programación por
escrito a su página web, ilustrándolos con fotografías. También almacena allí
los archivos de sonido, www.fire.cor.cr
Merece un párrafo aparte el trabajo en redes electrónicas que ha dinamizado la
tarea conjunta del movimiento de mujeres y feminista en la región. Es cierto
que esta tarea en red electrónica refleja y realza la labor que ya venían
cumpliendo las organizaciones de mujeres de distintos países y con fines en
común de manera coordinada. El uso de la comunicación electrónica ha permitido
una coordinación mayor entre las partes como también una incidencia mayor de
sus propuestas y políticas en las políticas públicas de los países y
regionales. También estas redes han impulsado el seguimiento y las veedurías a
las políticas públicas y los acuerdos internacionales y la interlocución con
los gobiernos, las legislaturas y los organismos internacionales y han elevado
propuestas en el ámbito legislativo para lograr avances en la condición de la
mujer. Vale destacar en este sentido la tarea de las siguientes redes:
* Red Latinoamericana y Caribeña de Salud de las Mujeres
* Red de Educación Popular entre Mujeres - REPEM
* Red de Mujer y Hábitat
* Red Feminista Latinoamericana y del Caribe contra
* Isis Internacional
Conclusiones
La comunicación es un componente esencial del desarrollo
político, económico, social y cultural de nuestros países. Las corporaciones de
la comunicación están convirtiendo a la comunicación en una mera mercancía y es
fundamental que las autoridades y la ciudadanía tomen conciencia de la
comunicación como un derecho social que es necesario ejercer con equidad y en
libertad. Las TIC representan una herramienta relevante para avanzar en la
democratización de las comunicaciones, pero no lograrán este objetivo mientras
continúe vedado el acceso a las mismas a la mayoría de la población.
En cuanto al uso y acceso de las mujeres a las TIC,
sería importante: * Realizar un estudio específico desagregado por género sobre
el uso de las TIC por parte de las mujeres en la región y de la participación
de las mujeres en el campo laboral relacionado con las TIC, su desarrollo y la
industria de las telecomunicaciones y la información;
* Conocer mejor las necesidades específicas de acceso a
recursos, a procesos de capacitación y entrenamiento, y a mejores condiciones
de empleo de los distintos grupos que podrían estar siendo excluidos de los
procesos de innovación, entre ellos las mujeres, para poder generar los
espacios y estrategias que faciliten su inclusión.
* Promover y crear los mecanismos de participación de
las mujeres y los grupos de mujeres en la toma de decisiones sobre el diseño,
uso y operatividad de sistemas tecnológicos a su servicio.
* Monitorear el cumplimient o de los derechos laborales
de los/ las trabajadores/as en el ámbito de la tecnología de la información y
la comunicación y apoyar estrategias de contratación y selección de personal
que contemplen la no discriminación de las mujeres en materia de salarios,
beneficios y reconocimiento
a su labor.
* Peticionar e influir ante las legislaturas y las
autoridades para la sanción de políticas públicas que contemplen el acceso
universal a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y bajar
los costos de acceso y uso de las mismas
con el fin de superar la brecha digital.
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jardín de los senderos digitales: caminos que se bifurcan, ponencia, IV
Taller Latinoamericano de Internet, Mérida, Venezuela, 2001
[1]Ciberfeminismo, sin datos de la autora. En: ww.silico01.net/la_nena/yo_p/ciberfe,-htm
[2]Rosi Braidotti, Un ciberfeminismo diferente,
www.creatividadfeminista.org/articulos/ciber_braidotti.htm
[3]Cifeerfeminismo, ya citado.
[4] Declaración a
[5] Encuesta realizada por la firma MORI-USA de
Princeton, con entrevistas a 10.395 personas en ciudades de más de 50 mil
habitanrtes en 11 países de América Latina, y a nivel nacional en los Estados
Unidos. Citada por Gonzalo Ortiz Crespo en su libro En el alba del milenio, Corporación
editora Nacional, Universidad Simón Bolívar, sede Ecuador y Fundación
Ebert.
[6]Radiografía de
[7]El Comercio, 22-9-99, citado por Gonzalo Ortiz Crespo.
[8]Fuente: International Data Corporation, El Comercio, 22-9-99, citado por Gonzalo Ortiz Crespo.
[9] www.ricyt.edu.ar/estadociencia.htm
[10]Estrategias comunicacionales de género en el Cono Sur, Santiago, Isis
Internacional, 1997.
[11]Seminar on Development of Media
and Democracy (UNESCO-PNUD), Santiago de Chile, 1994.
[12]Gracia Marín, Mujeres en el mundo
de la tecnología www.creatividadfeminista.org/artículos/ciber_tecnologia.htm
[13]Informe de
[14]Cunhary, n° 45, junio-agosto 2001, publicación de Rede Mulher de Educación Sao
Paulo,Brasil, www.redemulher.org.br
[15] Citado por Gonzalo Ortiz Crespo.
[16]Ejemplos de estas iniciativas se encuentra en
[17]Documento de la reunión de comunicadoras latinoamericanas pre-Breijing+5,
organizada por el Programa de Apoyo a las Redes de Mujeres de APC y Mujeres
ALAI, en el marco del proyecto Mujeres Acción, en Quito, enero de 2000
[18] Programas de Apoyo a las Redes de Mujeres de APC,
Women in Sync/Toolkit or Electronic
Networking, 2000, en www.apcwomen.org