¡Viva la Reyna!
1928-2003
 

Un encuentro y un canto de albanza por haber nacido,
saber leer y escribir, ser mujer; saber amar;
ser madre y remontar montañas y
surcar mares sin más brújula
que la hermandad hacia los otros
.
Graciela Hierro Pérezcastro.



Graciela Hierro Pérezcastro nació en la ciudad de México en 1928. Pertenece a una generación en la que el "destino natural" de la mujer era el matrimonio y la crianza. Realizó estudios de maestría y doctorado en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mientras educaba a cinco hijos. Ello explica que su trayectoria de estudiante universitaria fuera desarrollada a lo largo de diez años.

...Un día mi suegra me sorprendió diciendo: "Mi hija, si no estudias te convertirás en trapeador de la familia, como yo he sido". Había nacido ya mi primera hija, tendría entonces más o menos cuatro meses. De inmediato, a sugerencia suya, me inscribí en la Universidad Femenina de Adela Formoso, amiga de mi suegra, e inicié la preparatoria abierta, en la que me dejaban entrar y salir a la hora que yo quisiera, llevar a mi niña y faltar a clases. Así fui libre, y desde entones nada más me detiene.


A través de sus maestros, Graciela Hierro concibe a la filosofía como la búsqueda de la sabiduría, aquella que no sólo se expresa en proposiciones y principios teóricos, sino en su vínculo permanente con la vida concreta. Para la doctora Hierro la filosofía no consiste en la repetición o en la glosa de doctrinas ya establecidas, sino en la reflexión de la que es capaz cada cual sobre los problemas que afectan su vida particular; de este modo la filosofía no es una ciencia abstracta sino conocimiento vital.

"Una vida no reflexionada no merece la pena de ser vivida", aprendí de Sócrates. En un sentido pragmático, vale la pena vivir y reflexionar sobre lo experimentado, para vivir mejor lo nuevo. En otro sentido, para intentar comprender lo que de otra manera tal vez no alcanzaría sentido. Finalmente, para integrar todo a tu vida.

Sus investigaciones en filosofía de la educación la han llevado a la formulación de un concepto de educación unido indisolublemente a la ética, ya que a su juicio no se puede concebir a una persona educada sin una moral autónoma. Siguiendo las tesis de Fernando Salmerón y las enseñanzas de los filósofos ingleses R. F. Atkinson y R. S. Peters sobre ética y educación, así como las ideas de Paulo Freire, Graciela Hierro afirma que nadie educa a nadie y que toda educación culmina siendo autoeducación


... El nacimiento de las ataduras y si no se pueden arrancar, calcular hasta dónde llegan e intentar nulificar su efecto. Muerte a lo no auténtico, aunque sea lo agradable o lo deseable. ¿Cuándo perderé la sensación de irrealidad?
Cuando escribí lo anterior aún no captaba que me constreñía y me impedía estar contenta. Todavía no asimilaba mi invalidez, en el sentido de que todos los actos de mi vida estaban dirigidos por otros, mi libre albedrío solo era al interior de mí.
Tuvieron que pasar años para que tuviera la fuerza para imponer mi sentir.


Primera edición 1997

 



En sus cátedras Graciela Hierro no se limita al análisis de los fundamentos racionales de corrientes y autores filosóficos, antes bien, desde éstos aborda los dilemas concretos que presenta la vida de cada mujer y de cada hombre que asiste a su cátedra; su intención es enfrentar a cada cual con sus problemas reales, con el fin de comprenderlos y superarlos. La filosofía recobra entonces su sentido original: ser orientadora de la vida, para abrir el camino al autoconocimiento, la paz, el placer y la felicidad.

"Mi trabajo como filósofa se centra en la ética, entendida como la veía Aristóteles ­ cómo hacer a las personas buenas ­, y no como disciplina teórica en el sentido de establecer enunciados válidos. Me enfoco en la ética como fundamento de la educación. El proceso educativo lo convierte a uno en una mejor persona, es decir, en un ser moral, libre y digno. No nacemos personas, nos convertimos en tales a través de nuestro propio esfuerzo educativo, que se construye de acuerdo con el género; la condición social, histórica, étnica, geográfica, y el ciclo de vida en que nos encontremos.

"Por educación entiendo el proceso de adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes con un fin ético. Así, la educación necesariamente nos convierte en mejores personas, a diferencia de la instrucción, que puede hacernos personas eruditas, pero eso no significa que seamos educadas."


Respecto de su incursión en los estudios de género y la filosofía feminista, debe señalarse que en 1978 fundó en México la Asociación Filosófica Feminista, afiliada a la Society for Women in Philosophy (SWIP), de Estados Unidos de Norteamérica, y que desde entonces forma parte de grupos de estudiosas feministas de México, Estados Unidos, Canadá y Argentina.

A ella se debe también la introducción de la filosofía feminista en nuestro país, a partir de la realización de la primera mesa redonda en torno al tema "La naturaleza femenina", en el Tercer Coloquio Nacional de Filosofía, organizado por la Asociación Filosófica de México, en 1979.

   
 
   
 
   
 
   

Mis hijas y mi hijo me educaron, cada una(o) aportó algo que me hizo mejor persona. Son cuatro mujeres y un hombre.
La mayor me convirtió en feminista: gracias a ella me liberé del yugo de los patriarcas: El cura, el médico y el suegro.

Mi niña me había dado la fuerza para sentirme una mujer en control de mis situaciones vitales. Cuando fue mayor, ella controló las suyas frente a mí cuando yo trataba de inmiscuirme en lo que ella consideraba su derecho. "Yo te eduque", me decía a menudo. En efecto, así fue. Si no eres dueña de tu cuerpo, ¿de qué eres dueña? ¿Cómo podrás ser persona si no decides tu vida sexual, de género? Más tarde esa idea ha sido el centro de mi batalla feminista. Yo hice a mi madre feminista. Más tarde, ya anciana, ella me lo decía.



Su trabajo académico en el campo de la filosofía feminista y los estudios de género ha sido continuo y fructífero. Esto es evidente por el gran número de tesis de licenciatura, maestría y doctorado que ha dirigido alrededor de esas temáticas, contribuyendo a la formación de las nuevas generaciones de especialistas en filosofía, pedagogía y estudios de género.

Siempre persigo las letras, vivo de acuerdo con lo que leo; los recintos que habito se llenan de libros, primero mi cuarto, sola, por ser la única hija de la familia. Luego de casada, las casas con biblioteca. Nunca como ahora, que por primera vez en mi vida vivo sola en una casa desde hace siete años de mis setenta años de vida. Ahora sí, como dice Pita Amor, yo soy mi casa, y los libros llenan todas las habitaciones. No todos leídos, por supuesto. Unos más que otros, pero puedo localizar cada uno de los en el sitio que ocupan.


Otra faceta que es necesario destacar en la vida académica de la doctora Hierro es la referida a la actividad editorial que ha desarrollado a lo largo de los años como autora, traductora y compiladora. Congruente con sus intereses intelectuales ha escrito libros, capítulos de libros y un sinnúmero de artículos sobre temas de ética, filosofía de la educación y filosofía feminista, muchos de los cuales, además de haber sido objeto de reconocimiento, análisis y discusión, se han reeditado en varias ocasiones. En ellos la reflexión filosófica tiene un fin concreto: la realización libre de la persona, la emancipación y la lucha por los derechos humanos.

La investigación básica que desarrollo es la filosofía feminista de la diferencia, cuya pretensión es superar la exclusión de las mujeres en la vida teórica y en la práctica para alcanzar la equidad, porque la equidad significa que la ley se aplique de acuerdo con las necesidades de nosotras, las excluidas, y no que las excluidas cambien para apegarse a la ley.


Primera edición 1995

...el ejercicio de mi vocación y mi profesión me han costado dos matrimonios. Ahora soy una mujer sola, que no solitaria, libre y feliz.


Primer lugar de los Premios DEMAC 1999-2000



La investigación en los últimos años de Graciela Hierro estuvo enfocada al proceso de envejecer de las mujeres. Como integrante del grupo de investigación denominado Reinas, formado por psicoanalistas, psicoterapeutas, escritoras y académicas, participa en talleres sobre soledad, sexualidad, relación madre-hija, amor y otros problemas que afectan a las mujeres en este periodo de la vida, con el fin de compartir su visión y sus reflexiones en torno a los mitos y los ritos socioculturales del envejecimiento femenino. Con este tema el grupo Reinas ha publicado los textos Las mujeres y sus sexualidades; Tres temas, tres mujeres, muchas mujeres, y Madres e hijas, hijas y madres, amor y ambivalencia. El quehacer reflexivo de las Reinas constituye otro aporte sustantivo al pensamiento feminista en México.

"Ahora que soy una mujer grande, como se dice en México, porque el término de tercera edad no me gusta nada, pienso que este tiempo ofrece una esperanza; ya que por primera vez en la historia, las mujeres mayores articulan y se proponen como sujetos de su propia historia; como protagonistas y agentes activas de su madurez, de su vejez y su muerte. Este es el resultado de una larga lucha política femenina en todos los ciclos de su existencia; una lucha que abrió su camino al poder a la educación y al trabajo".

..también se prolonga la vida de trabajo y la sexualidad, el erotismo y el amor. A mi edad, la que tengo ahora las mujeres eran ancianas. Ahora yo soy una mujer mayor, grande, como se dice en México, y curiosamente me siento muy joven por dentro, cuando no me miro al espejo, será por el cabello blanco. Y si me veo con lentes, las arrugas y el cuerpo que se deshilacha, como los vestidos muy usados, entonces sé que he dejado de ser joven.

Pertenezco a un grupo de investigación sobre el envejecer de las mujeres, para aprender y enseñar a vivir plenamente el último don de la existencia: la madurez, y alcanzar la preparación para la muerte. Nos llamamos Las reinas.


La trayectoria de la doctora Graciela Hierro es la de una intelectual que ha dedicado su vida a la docencia y la investigación universitarias. Sus aportes a nuestra institución, a través de la conjunción creativa, innovadora y vanguardista de los campos de la ética, la filosofía de la educación, la filosofía feminista y los estudios de género, han contribuido a la construcción de nuevos paradigmas de discusión teórica, han propiciado una comprensión más amplia de la naturaleza humana y, sobre todo, han incidido en la conformación de relaciones más equitativas dentro de la Universidad y la sociedad mexicanas.


La adolescencia es el inicio del cuerpo, a menos que sufras enfermedades o carencias. La promesa misteriosa la traen consigo los cambios del cuerpo. Comienzas a notar vellosidades, redondeces insospechadas y olores ajenos; todo lo cual culmina en la plenitud de la pasión, en la juventud, y lentamente se va modificando como el mar que ya no se agita por el viento, pero aún es capaz de grandes pasiones.


Primera edición 2001


Rodeada de flores, de sus discípulas, amigas y familiares
se despide la Reyna de las Reynas
Nuestra admiración por su ejemplo de compromiso y tenacidad, nuestro reconocimiento a sus enseñanzas, a su obra y a su vida siempre feminista, transgresora y vital.
¡Gracias por tu ética del placer!

* Nota :
Para la elaboración de este documento se retomó el texto de Gracias a la Vida de Graciela Hierro, así como otras entrevistas que se le realizaron.
Su trayectoria de vida fue retomada de la semblanza enviada por Gloria Careaga.
Edición y adaptación Yolanda Pineda
Diseño Norma L. Alegre
Algunas Fotografías: Marisela Chaplin

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