Trabajadoras Sexuales
Migrantes. Aunque
las razones económicas pesan mucho a la hora de emigrar, muchas mujeres migran
huyendo de sus roles tradicionales o buscando un proyecto de vida y libertad
que no encontraron en sus países natales (Ana Elena Obando)
Fuente: http://www.whrnet.org/docs/tema-trabsexmigrantes.html
Subió a
conferencia el 17 de Mayo del 2005
Trabajadoras Sexuales
Migrantes
Por Ana Elena Obando, WHRnet
Vistazo General
Mecanismos de Derechos
Humanos
Hechos y Cifras
Recursos Adicionales
Vistazo General
El patriarcado capitalista y su estrategia económica neoliberal
sobre los países del Tercer Mundo, está destruyendo las estructuras
tradicionales de trabajo y la vida de los seres humanos, particularmente la de
las mujeres y sus niñas/os, quienes son las más empobrecidas. Estas estructuras
de explotación sexista, clasista y racista se dan en las fábricas, trabajos de
limpieza o domésticos, trabajo sexual y la reproducción de mano de obra. Pero
en el tema de las trabajadoras sexuales hay muchas dimensiones que analizar,
mas allá de la lógica del discurso tradicional sobre prostitución, tráfico y
migración que estigmatiza a las mujeres como víctimas.
Aunque las razones económicas pesan mucho a la hora de
emigrar, muchas mujeres migran huyendo de sus roles tradicionales o buscando un
proyecto de vida y libertad que no encontraron en sus países natales. Hay mucha
migración hacia los países industrializados por la demanda de mujeres para
matrimonio, empleadas domésticas baratas, trabajadoras sexuales, empleadas de
fábricas, etc.
Es lógico que bajo situaciones de desigualdad y
discriminación estructural, las mujeres se vean obligadas a buscar nuevas
estrategias de sobrevivencia para sí mismas y sus familias. Pero la migración
laboral de mujeres a nivel internacional no es sólo un elemento de la economía
mundial, controlada por los países industrializados que necesitan mano de obra
y de entretenimiento barata de los países más desposeídos y pobres. Hay
elementos sociales y subjetivos que casi nunca se toman en cuenta porque se
generaliza una problemática tan compleja como es la industria del sexo.
Las investigaciones* demuestran que mientras la mayoría de
trabajadores sexuales es femenina, cada vez hay más hombres, transgéneros,
niños y niñas. Sus servicios sexuales son deseados también por mujeres y
transgéneros, y no sólo por hombres. Y aunque la industria del sexo se
caracteriza por sus ambigüedades y relaciones complejas, es importante
cuestionarnos el supuesto clásico de mujer-prostituta/ hombre-cliente.
Existe todo un debate alrededor del tema porque tradicionalmente
se habla de las trabajadoras sexuales bajo el estigma de las prostitutas
víctimas que están marginalizadas y transmiten el VIH/SIDA.
Incluso el concepto de tráfico de mujeres, esconde la
concepción de las mujeres como objetos sexuales comercializables y dependientes
incapaces de decidir y actuar independientemente. Se perpetúa un silencio de
las mujeres como protagonistas de una vida difícil, haciendo invisible el
trabajo sexual y/o doméstico que ellas realizan, como si no fuera otro servicio
que se cambia por dinero. Asimismo, bajo esta lógica dualista, los hombres sólo
son percibidos como consumidores puros, y no como prostituyentes, clientes y/o
mercaderes en el negocio, lo que facilita que evadan sus responsabilidades.
Quizá habría que pensar de nuevo el concepto de trabajo mas
allá de tabús y dobles morales y partir de la mujer-persona, sus estrategias de
vida, su trabajo, sus deseos y sus sueños. De lo contrario, sería difícil
explicar la situación de un esposo europeo que maltrata a su esposa extranjera,
quien contrajo matrimonio en forma voluntaria o la de una estudiante que
decidió ejercer su trabajo sexual y ahora está sometida a la explotación del
dueño del cabaret y de los clientes.
Al interior del debate encontramos quienes consideran que la
discusión sobre la “prostitución” no debe centrarse en trabajo voluntario vs.
trabajo forzado sino en el hecho de que la prostitución constituye una relación
de poder sobre el cuerpo de la mujer y atenta contra su integridad sexual y sus
derechos humanos.
Se cuestiona si la prostitución es una opción laboral, una
opción libre. Y muchas feministas se preguntan ¿Qué significa el concepto de
escoger una profesión o un oficio voluntariamente cuando las opciones laborales
están determinadas por los estereotipos de género y las demandas del mercado?
Mas allá de los debates, muchas trabajadoras sexuales
perciben que su trabajo les ofrece flexibilidad, porque se puede trabajar
tiempo completo, parcial u ocasionalmente, y para quienes son madres ello representa
una ventaja. En el caso de la prostitución callejera, es una de las pocas
maneras de ganar dinero, comprar comida y llevarla a casa el mismo día. También
el lugar de trabajo puede ser elegido, lejos o cerca de casa y no se requiere
de un título profesional. Son trabajos que pueden ser temporales y dar
independencia.
Y con esto, no debe negarse que al mismo tiempo, el carácter
clandestino del trabajo obstaculiza la protección laboral. Como la industria no
es legal en sí, sus trabajadoras carecen de servicios como la protección
policial, incluso si son violadas, robadas o coaccionadas por clientes, aunque
parece que es la misma policía quien más las abusa, amén que están a merced de
los abusos del dueño de un negocio.
La legislación refleja el manejo dualista que se hace de un
tema que por estar ligado a la sexualidad y al cuerpo de las mujeres genera
debates incabados.
Los protocolos de
Mecanismos de Derechos Humanos
Un número
importante de normas internacionales de derechos humanos se refiere a las
obligaciones de los Estados de proteger a la mujer contra la violencia basada
en el sexo, tales como:
·
La
legislación internacional que se refiere a los derechos de los migrantes de
·
El
Convenio para
Entre los
instrumentos internacionales que prestan atención al tema de los derechos
humanos de las migrantes están:
·
El
programa de Acción de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de Copenhague
(cap. III)
·
La
Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing
(cap. IV.D)
·
De
igual modo se han reiterado en la declaración de las Naciones Unidas del Año
Internacional de
·
·
La Convención Internacional para la Protección de los
Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familiares (Nueva York, 18
de Diciembre 1990) se ha encontrado el 14 de Marzo de 2003 con el
depósito del 20º instrumento de ratificación realizado por Guatemala.
Hechos y Cifras
·
Debido
a la naturaleza del trabajo se hace casi imposible obtener estadísticas reales
y completas sobre el tema.
·
Casi
el 50 por ciento de los 175 millones de migrantes en el mundo son mujeres. En
algunas regiones, este porcentaje es incluso superior.
·
Las
Naciones Unidas estiman que todos los años son introducidas clandestinamente de
·
La
magnitud de este comercio sexual- según datos de la organización Internacional
de Migraciones –oscila entre 5.00 y 12.00 millones de dólares a nivel mundial.
·
En
cuanto al trabajo infantil,
* Mucho de lo siguiente resume el artículo ‘Trabajar en la
industria del sexo’ por Laura Agustín (2000).
Fuentes:
Trabajo o explotación sexual? (Equador),
por Magdalena León T. (2002)
Las causas de la migración internacional de las
mujeres, por Maritza Le Breton (Febrero del 2002)
Las
migraciones de las mujeres como reestructuración de las relaciones de género,
por Laura Agustín (Diciembre del 2003)
"Mujeres
inmigrantes ocupadas en servicios sexuales" por Laura Agustín, en Mujer,
inmigración y trabajo, Colectivo Ioé. Madrid: IMSERSO, 2001.
La necesidad (apremiante) de efectuar diferentes tipos
de investigación, por Laura Agustín D'Andrea, Research for Sex Work
5 (2002).
Agustín,
Laura. Trabajar en la industria del sexo. En OFRIM
Suplementos, 6, 155-172 (Madrid), (2000).
Agustín,
Laura. ‘La familia española, la industria del sexo y las migrantes.’ En
Sexualidades: Diversidad y control social, O. Viñuales y O. Guasch, eds.,
259-75. Barcelona: Bellaterra (2003).