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Indice
25. Un millar de hombres está en la cárcel por malos tratos a mujeres
24. Sedesol la violencia intrafamiliar
23. Condena Juez Garzón violencia de género
22. Son maltratadas una de cada cinco mujeres, dice SSA.
21. Cada año 120 millones de niñas y adolescentes son mutiladas sexualmente: AI
20. Violencia intrafamiliar
19. Al año 12 mil mujeres mueren por violencia:Advierte Inmujeres incremento de casos.
18. Red nacional de refugios: Al año, por golpizas, un millón de mujeres son hospitalizadas.
17. Actos simbólicos en Alvaro Obregón y Azcapotzalco: Exhortan a desterrar la violencia hacia las mujeres.
16. Sufren abusos 1 de 3 mujeres.
15. La cobardía de los hombres. (por José Saramago)
14. Muchos maltratadores siguen invisibles.
13. Más muertes entre mujeres: Reporta la OMS el asesinato de más de tres mujeres al día en el país.
12. Una mujer golpeada solicita ayuda de 5 a 7 veces, antes de tener respuesta: ONG.
11. Reprocha huichola violencia familiar.
10.Intimidación, violencia física y abuso sexual, otras formas de ataque contra la mujer: SSA. 90% de las mexicanas ha padecido agresión sicológica
9. Podrían perder la vida más de 4 mil desaparecidas, alerta : Los poderes de la Unión, cómplices de la violencia contra mujeres, acusa experta
8."La cultura no justifica la violencia de género" (por David Espinós - Madrid)
7. Feminicidios y crueldad.
6. Llevan a la radio casos de mujeres maltratadas
5. Un crimen en Valencia eleva a 63 las mujeres muertas por su pareja este año
4. Justicia reconoce la necesidad de acortar los pleitos de separación para evitar las agresiones
3. Andalucía cifra en 2.356 millones el coste anual que genera la violencia doméstica.
2. Padecen violencia familiar 10 millones de mexicanas cada día Presentan expertos a ONG panorama encargado por la ONU sobre los derechos humanos
1. 118 mujeres asesinadas en Dominicana este año: Víctimas de la subordinación
 

Podrían perder la vida más de 4 mil desaparecidas, alerta : Los poderes de la Unión, cómplices de la violencia contra mujeres, acusa experta (Por Victor Ballinas)

La coordinadora general de Defensa Jurídica y Educación para Mujeres Vereda-Themis, Julia Pérez Cervera, sostiene que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial "son cómplices en la violencia contra las mujeres". Explica: "No entiendo cómo puede haber una Constitución que dice que todas las personas gozarán del derecho a su integridad física, sin discriminación por razón de sexo, y se aprueba una ley que permite que te peguen una vez. Como para que sepas de qué se trata".

Prosigue en su análisis Razón para promover la violencia contra las mujeres: "No entiendo que se firme una convención internacional en la que se prohíbe todo tipo de violencia pero a la vez se permite que el esposo viole a su esposa y, además, lo tipifique como ejercicio indebido de un derecho. ¿Cuál será el ejercicio indebido, violar a tu compañera, o quizá lo indebido es el ejercicio de un derecho?"

Abunda: "No puedo comprender que se siga esgrimiendo, cuando se trata de serios agravios comparativos en relación con los derechos humanos de las personas, la soberanía de un Estado frente al derecho a la vida que ya han perdido 325 mujeres en Ciudad Juárez y que, gracias a esa soberanía, a la mejor la pierden más de 4 mil desaparecidas".

Insiste: "me parece que un Poder Ejecutivo que ve cómo en Ciudad Juárez aumenta el número de mujeres asesinadas y antes de que la Procuraduría General de la República se pronuncie declara que no puede hacer nada al respecto, es un Poder Ejecutivo que acepta, sin investigar y sin saber las causas, esa violencia. Me parece por lo mismo cómplice de que en Tamaulipas ya haya más de 100 mujeres asesinadas, alrededor de 50 en Guanajuato y otras tantas en Mexicali".

La investigadora, quien presentó su estudio en Puerto Vallarta, en el encuentro nacional de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), las comisiones estatales y organizaciones no gubernamentales (ONG), asevera: "el Poder Legislativo sigue buscando excusas y razones para no sancionar seriamente la violencia en la familia, y no estoy hablando solamente de años de cárcel, hay otras muchas medidas que se podrían tomar. Es un poder que acepta esa violencia, y por lo tanto es un poder violento, porque lo permita y, al permitirla, la promueve; por tanto, es cómplice".

Un Poder Judicial, abunda, que toma decisiones discriminatorias, sin fundamentar e influido por otros poderes "es el peor de los síntomas para un país que pretende ser una democracia basada en el respeto a los derechos humanos".

Ante centenares de ONG, la investigadora, quien a diario atiende casos de mujeres, cuestiona: "¿Cómo vamos a creer en la justicia, en el respeto, en la equidad, cuando quienes tienen que garantizar los mínimos que la ley plantea convalidan con sus actos la injusticia, la violación a los derechos humanos y la desigualdad, por no hablar de las cotidianas noticias de corrupción del sistema?"

Ejemplificó con siete casos la realidad. Uno de ellos: "La señora Trujillo vive violencia desde hace 25 años. Aguantó primero porque le habían dicho que así es el matrimonio; luego, por sus hijos; esperaba que algún día su esposo se diera cuenta de que debía respetarla. Pensaba que estaba sola. La primera vez que fue al Ministerio Público a denunciar una golpiza que su esposo le propinó, le dijeron que no era para tanto, que se fuera a su casa; total, luego acaba perdonándolo".

Después de 23 años de aguantar se enteró de que había una organización que apoyaba a las mujeres. Interpuso demanda de divorcio por violencia y logró que obligaran a su esposo a salirse de la casa. Este apeló, y se ratificó la decisión. Sin embargo, él es amigo del secretario de acuerdos del juzgado que llevó el caso, por lo cual la esposa fue notificada de que el marido podía regresar a su vivienda. "Y ahí está, humillándola, golpeándola y viviendo en la casa."


"La cultura no justifica la violencia de género" (por David Espinós - Madrid)

Los antropólogos son personas insistentes. Sus largos y concienzudos trabajos no consiguen datos espectaculares que seduzcan a los medios de comunicación, pero sí ahondan en los problemas de la sociedad. Quizá por ello Beatriz Moncó cree que se les debería escuchar algo más "porque son la voz de los agentes sociales". Moncó es profesora de antropología de la Universidad Complutense de Madrid y está especializada en temas de género a los que ha dedicado numerosas investigaciones. Tiene claro que la sociedad evoluciona, pero que bajo los cambios se ocultan valores e ideas propios del pasado. Sin ir más lejos, "las mujeres seguimos siendo enfermeras no profesionales que cuidamos no sólo de hijos, maridos, padres, sino también de la salud física, la higiene o el medio ambiente". Esta madrileña de 48 años está preocupada por el aumento de mujeres asesinadas a manos de sus parejas, 63 este año, y cree que no hay voluntad política para poner fin a esta lacra social.

Pregunta. ¿La violencia de género es algo cultural?

Respuesta. Algunas veces hemos hecho de la cultura la gran excusa. Con la cultura puedes explicar muchas cosas, pero no justificarlas. Puedes explicar culturalmente la violencia de género, pero no puedes escudarte en ella. Las culturas cambian, y cambian porque las construimos, y todo lo que construimos se puede reconstruir o incluso destruir.

P. ¿Cómo se puede acabar con esta cultura sexista?

R. Trabajando la educación. Es necesario que además de intervenir los ministerios de Justicia e Interior también lo haga el de Educación que es la pieza clave. Hacen falta asignaturas o talleres específicos sobre este tema donde se intente cambiar la idea o la representación de lo que puede hacer un hombre y lo que puede hacer una mujer. Pero lo que no tiene sentido es que por un lado fomentemos estos conceptos en las escuelas o universidades pero al llegar a casa tengamos ropa o juguetes especiales para niños o para niñas. Los medios de comunicación tienen mucho que hacer. Por un lado, juegan un papel clave para crear opinión y concienciar a la gente de la gravedad del problema de la violencia de género pero luego

dan cabida a anuncios o programas que fomentan estas diferencias.

P. ¿Qué aspectos culturales son los más preocupantes?

R. Los más alarmantes son los que se ocultan detrás de los cambios. Hay muchas mujeres que todavía creen que los celos son una prueba de amor. Los celos son una prueba de posesión pero nunca de amor. Buena parte de nuestras adolescentes guardan unos estereotipos culturales falsos sobre el amor y las relaciones, justamente en una sociedad que tiende cada vez más a la igualdad. Otro aspecto que demuestra que no hay una evolución es el concepto de las mujeres enfermeras. Todavía hoy, aun habiéndonos incorporado al mercado laboral, seguimos siendo las encargadas de velar por la salud de nuestros hijos, padres, maridos, suegros o nietos.

P. ¿Cree que la violencia de género irá a menos?

R. Las medidas son insuficientes y las cifra de mujeres asesinadas, alarmantes. Además, una buena parte del maltrato no se denuncia. Muchas urgencias que se califican de accidentes domésticos, no son tales. Y esto no se soluciona con una ley. Necesitamos tolerancia cero, no sólo a nivel penal y judicial, sino también político, social y cultural. También es importante que los medios de comunicación muestren las condenas de los agresores, porque se está creando la sensación de que no hay grandes penas para los agresores. Hay que eliminar esta sensación de impunidad. Por ahora lo que se hace es intentar poner soluciones a los problemas ya existentes, como las amenazas y las agresiones como se ha hecho con la orden de protección, pero lo que hay que conseguir es que éstas no lleguen a producirse.

P. ¿A qué se debe el aumento de este tipo de asesinatos?

R. Si alguien sucumbe a la dominación, resulta muy difícil salir de ella. Y cuando uno intenta revelarse ante una situación de este tipo por mínimo que sea este acto la respuesta suele ser muy dura y contundente. Puede que las mujeres estén perdiendo ese miedo a reivindicar sus derechos y la consecuencia por parte de sus parejas sean las agresiones.

P. ¿Qué problemas tendrán que afrontar los antropólogos en un futuro no muy lejano?

R. Lo que más me fascina son los cambios familiares que forzarán nuevas relaciones personales. Tendremos que ver quién cuidará de las familias sin hijos o quién suplirá la figura del primo o del tío si todos somos hijos únicos. La interacción con las familias de inmigrantes y la evolución de las nuevas tecnologías darán mucho que hablar.


Feminicidios y crueldad

Hay sucesos que por el impacto que ejercen sobre nosotros paralizan nuestra capacidad reflexiva. Impresionan y azoran de tal manera que nos conducen a experimentar los afectos y sensaciones más extremos: horror, terror, odio al transgresor, indefensión y confusión. Al recuperarnos de esa intensidad emocional se instaura la capacidad reflexiva y el juicio crítico.

Las imágenes de las tumbas y ofrendas por las víctimas de los asesinatos perpetrados en Ciudad Juárez, se nos presentan como algo que en silencio nos habla de una violencia brutal, que demandan se haga justicia a estos atroces crímenes que no acaban de esclarecerse. Aparecen más como una pesadilla, como un sueño traumático que no permite ni el reposo ni la elaboración del contenido traumático. Y es que el límite entre el sueño y la vigilia, entre cordura y locura, entre racionalidad e irracionalidad parece ser más tenue de lo que solemos o queremos creer. Traspuesta la línea, el aterrorizante espejismo se torna real y nos topamos, sin ambages, con la parte maldita de la naturaleza humana.

La célebre Bodas del cielo y el infierno, de Blake, en opinión de Bataille, proponía al hombre no que acabara con el horror sino que sustituyera la mirada huidiza por una visión lúcida. Mirada lúcida que no acaba de aparecer para tratar de entender los feminicidios de Ciudad Juárez, que más parecen ser vistos por una mirada absurda, obtusa, vacía, malévola. Casi una amaurosis en un devastador escenario de mujeres asesinadas, en el que no hay luz posible para alumbrar los senderos de la razón, que arrebatada por los insaciables impulsos destructivos de los victimarios no cesan de sembrar el terror y la muerte. La razón salida de sus goznes permitiendo a la parte maldita del individuo hacer y deshacer a su voraz antojo con desmedida crueldad.

Jacques Derrida, notable filósofo francés, alerta sobre el hecho de que en torno de la crueldad hacemos como si nos supiéramos de acuerdo sobre lo que el concepto quiere decir. Sin embargo nos aconseja ir más allá, ya sea asignando a la palabra crueldad su progenie latina (cruor, crudus, crudelis) ''una tan necesaria historia de la sangre derramada, del crimen de sangre, de los lazos de sangre", o que tomemos la línea de filiación a otras lenguas y otras semánticas (por ejemplo Grausamkeit, que sería la palabra empleada por Freud) en cuyo caso no se asocia con el derramamiento de sangre, sino más bien alude ''al deseo de hacer sufrir o hacerse sufrir por sufrir e inclusive al hecho de torturar o matar, de matarse o torturarse torturando o matando por tomar un placer síquico en el mal por el mal, hasta por gozar del mal radical, en todos estos casos la crueldad seria difícil de determinar o delimitar".

Derrida parte de la hipótesis siguiente: ''Si hay algo irreductible en la vida del ser vivo que llamamos hombre, en el alma, en la psiché (...) y si eso irreductible en la vida del ser animado es la posibilidad de la crueldad (la pulsión, si quieren, del mal por el mal, de un sufrimiento que jugaría a gozar del sufrir, de un hacer sufrir o de un hacerse sufrir, por placer), entonces ningún otro discurso -teológico, metafísico, genético, fisicalista, cognitivista, etcétera- sabría abrirse a esta hipótesis. Todos estarían hechos (a excepción del sicoanálisis) para reducirla, excluirla, privarla de sentido".

De acuerdo con esto, según Derrida, el único discurso que podría hoy reivindicar el tema de la crueldad síquica como propio sería el sicoanálisis. No sería el único lenguaje ni el único tratamiento posible pero sería, para Derrida, ''el nombre de eso que, sin coartada teológica ni de otra clase, podría volcarse hacia lo que la crueldad síquica tendría de más propio.


Llevan a la radio casos de mujeres maltratadas

por 27 años, María del Carmen Ramírez ha sido partera en la Sierra Norte de Puebla. Ella, de ojos canela y cabello ensortijado, la boca trazada con delicadeza, ha sido testigo de la violencia, el maltrato, la humillación y los insultos que sufren las mujeres indígenas.

"Me ha tocado atender casos de jovencitas de 13 o 14 años que han sido violadas por sus propios parientes, que son obligadas a callar y que bajo amenazas tienen a sus bebés muy chicas.

"Hay otros casos de mujeres golpeadas por su maridos cuando están a punto de dar a luz. Hubo una mujer que la atendí. El marido estaba borracho y la arrastró de los cabellos por el pueblo. Le dejó la vulva inflamada y ella por poco se muere junto con la criatura. Gracias a Dios, ambos se salvaron", relata.

Con la dolorosa semilla de las historias contadas por María del Carmen, y de otras 18 parteras de Oaxaca, Chiapas y Chihuahua, germinó "Pláticas con doña Lupe, la partera de mi pueblo", una minirradionovela radiofónica de 15 episodios, impulsada por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Ayer, la partera poblana estuvo en el auditorio Alfonso Caso del CDI, donde Elvia Martínez, responsable del proyecto, y Paloma Bonfil, directora de Organización y Capacitación del organismo, anunciaron que la transmisión de los capítulos, cuya duración oscila entre los 5 y los 7 minutos, se realizará en corto tiempo.

"Nosotros quisiéramos empezar en la semana del 25 de noviembre, en el Día Mundial contra la Violencia hacia la Mujer, pero todavía tenemos que revisar, pues aún no tenemos una fecha confirmada.

"Las cápsulas se difundirán a nivel nacional a través del Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas de la CDI y tienen como propósito proporcionar los elementos necesarios para que las mujeres indígenas conozcan y procuren su salud sexual y reproductiva, pero también poner el tema en la opinión pública, pues se trata de un problema severo de discriminación, abuso y vejación", recalcó Bonfil.

La producción, abundó, se llevó a cabo bajo la dirección de Lourdes Barbosa, con las voces de Angélica Aragón y Angeles Cruz.

Entre los temas que se abordan están: embarazo temprano, violencia emocional, métodos anticonceptivos, complicaciones en el parto, violencia social, emocional e institucional, riesgos en el embarazo, cáncer mamario, cáncer cérvico uterino, menopausia, climaterio e infecciones de transmisión sexual.

Xóchitl Gálvez, titular de la CDI, quien llegó a la presentación minutos antes de que ésta terminara, adelantó que en breve se traducirán a las lenguas indígenas cada uno de los episodios de "Pláticas con doña Lupe, la partera de mi pueblo".


Un crimen en Valencia eleva a 63 las mujeres muertas por su pareja este año. (por L. Garrido y CH. Nogueira - Madrid, Valencia)

Miembros del servicio médico del 112 atendían ayer a la mujer que fue arrojada desde un cuarto piso en Palencia. (EFE)

La violencia doméstica arrecia. Cinco mujeres han muerto por la agresión de sus maridos o ex compañeros en lo que va de mes y al menos 63 han perdido la vida este año, una cifra muy superior a la registrada en 2002 (42). La última agresión mortal se conoció ayer. Un hombre de 56 años, José Nadal, degolló a su mujer, Concepción Jiménez, de 50, y luego se suicidó. Los hechos ocurrieron el martes en la vivienda familiar en Canals (Valencia). La pareja, con tres hijos y más de 25 años de matrimonio, estaba en proceso de separación.

La muerte se produjo, según fuentes del caso, tras una fuerte discusión entre los cónyuges cuyo motivo se desconoce. El marido se encontraba en estado depresivo. Un familiar de las víctimas acudió hacia las 21.10 al domicilio de la pareja, en la calle de Enmig, de Canals, cerca de Xàtiva, en la provincia de Valencia. Las luces estaban encendidas y desde la calle se oía la televisión, pero nadie contestaba al timbre ni al teléfono, según explicaron fuentes policiales.


Ese familiar decidió entonces avisar a una hija del matrimonio. Mientras la esperaba, la vecina de la vivienda contigua le alertó de que había oído gritos de auxilio minutos antes. La hija y una amiga entraron en la casa y encontraron a Concepción Jiménez degollada con un cuchillo de cocina en el distribuidor de la vivienda. Tenía un corte en el cuello y varios en el abdomen. A pocos metros, en el patio del domicilio, estaba el cuerpo sin vida de su marido, José Nadal, ahorcado con su propio cinturón tras atarlo a una barandilla.

Proceso de ruptura

Según fuentes del caso, cuya investigación ha recaído en el Juzgado de Instrucción número 1 de Xàtiva, la pareja había decidido separarse hace pocos meses y se encontraba en los pasos previos a la presentación de la demanda. Algunos vecinos, según fuentes policiales, recordaron que el hombre, trabajador de una de las fábricas de curtidos más importantes de la zona, acudía regularmente al centro de salud para recibir atención porque pasaba por un proceso depresivo.

Según fuentes judiciales y policiales, no consta que Concepción Jiménez, que trabajaba cuidando un bebé en un chalé de las afueras de Canals, hubiera presentado denuncia alguna contra su marido por malos tratos o amenazas. Tampoco del esposo consta antecedente policial ni judicial alguno. La pareja era muy conocida en Canals, una localidad de unos 13.000 habitantes al sur de Valencia. Él nació hace 56 años en la misma calle donde puso fin a la vida de su esposa y a la suya propia. En los primeros años de matrimonio residieron en otro punto del pueblo y desde hace al menos diez años se instalaron en la calle de Enmig, en el centro histórico de la población. Tuvieron tres hijos (dos mujeres y un hombre), de los que sólo uno continuaba en el domicilio paterno. Cuando ocurrieron los hechos el matrimonio se encontraba solo en casa.

Fuentes policiales explicaron ayer que, a tenor de los testimonios de la familia y de los vecinos, la pareja no habría protagonizado antes ningún episodio de violencia. El alcalde dijo en una conversación informal que "para todos eran una familia que aparentaba llevarse muy bien". La vivienda se encontraba ayer cerrada a cal y canto. Sólo entraron dos chicas, que salieron poco después con dos bolsas de deporte llenas.

Con la muerte de Concepción Jiménez se elevan a al menos 63 las mujeres muertas por sus maridos, novios o ex parejas en lo que va de año, según el recuento que realiza este periódico.

"El motivo del aumento de las víctimas mortales hay que buscarlo sobre todo en la creciente autonomía e independencia de las mujeres para acabar con relaciones violentas. Frente a eso existe un segmento de la población masculina que aún tiene patrones que no admiten ese cambio", señala la presidenta del Observatorio de Violencia Doméstica del Consejo General del Poder Judicial, Montserrat Comas. Recuerda que la cifra de denuncias de mujeres por malos tratos o amenazas de sus parejas subió de las 24.158 registradas en 2001 a las 30.199 presentadas el año pasado.

El aumento de las muertes se produce pese a la entrada en vigor, en agosto, de la orden de protección para las víctimas que denuncien su situación. Hasta ahora, ninguna mujer protegida ha encontrado la muerte, según el observatorio.


Andalucía cifra en 2.356 millones el coste anual que genera la violencia doméstica. (por Ignacio Martínez - Málaga)

La violencia doméstica también tiene un coste económico: 2.356,8 millones de euros al año sólo en Andalucía. Así lo establece el estudio que ayer presentó la directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Teresa Jiménez. Según este organismo, se trata de la primera evaluación económica de esta lacra que se realiza en España. Un 13,6% de las andaluzas mayores de edad sufre algún tipo de violencia doméstica. Son 400.000 mujeres, según la estimación del IAM.

Un equipo compuesto por una médico, una jurista, una psicóloga, una educadora social, una trabajadora social, un sociólogo y tres economistas ha preparado este estudio durante un año, entrevistando a unas 300 víctimas de la violencia doméstica.

A partir de las entrevistas se calculó el coste medio anual que provocan las agresiones. A continuación se multiplicó esa cifra por el número de mujeres maltratadas, obtenido a partir de la macroencuesta que realizó el Instituto de la Mujer en 2002.

De las 400.000 mujeres afectadas por este problema, "sólo 75.000 se autocalifican como maltratadas, y 6.585 las que presentaron alguna denuncia en 2002", dijo Jiménez. El coste directo de la violencia de género lo cifra el estudio en 834,86 millones de euros, "el 0,9% del PIB andaluz", añadió. Y al sector público le cuesta al año 651 millones, "una cifra similar a la inversión de la Junta en infraestructuras de transporte".

A la altura del terrorismo

La pérdida apuntada para las empresas es de 385 millones, "2,6 veces más que lo que destinan a investigación y desarrollo", recalcó la directora del IAM. Hizo hincapié en "la necesidad de sensibilizar a la sociedad con un problema que genera más muertes que el terrorismo".

El estudio ha definido cinco áreas para establecer el coste. El capítulo mayor es el laboral, cifrado en 707,1 millones. La incapacidad permanente, con un 27%, es el apartado principal, al que siguen el absentismo, los accidentes laborales, la inactividad y pérdida de productividad. Más de la mitad de este coste lo soportan empresas y empleadores. El segundo gran capítulo es el social (627,9 millones), que Teresa Jiménez admite que incluye "los aspectos más subjetivos, como el dolor de la víctima". Evalúa la superación del trauma de la violencia. Los hijos es el siguiente apartado, con 589,9 millones (el 84% a cargo del sector público).

La salud física y mental genera unos costes de 371,1 millones de euros, cubierto en un 74% por el sector público. Finalmente, los gastos jurídicos suponen 60,7 millones, un 59% en procedimientos civiles, el 40% en procesos penales y un 1% de asesoramiento. Las víctimas asumen el 27% de este gasto, el resto es público. Como resumen, el estudio cifra en 113 euros por habitante al año y en 2.764 por hogar afectado el coste de la violencia doméstica.


Justicia reconoce la necesidad de acortar los pleitos de separación para evitar las agresiones. (por David Espinós - Madrid).

El director general para la Modernización de la Justicia, Alberto Dorrego, cree necesario que la justicia agilice los trámites de separación, "ya que es en estos procesos cuando la tensión crece y se producen muchos crímenes". De las cinco mujeres asesinadas este mes, cuatro estaban en procesos de separación. Y otra mujer resultó herida grave en los juzgados de Álcazar de San Juan (Ciudad Real) cuando su marido, del que se estaba separando, la apuñaló antes de inciar un juicio de conciliación famliar. Dorrego admitió que estos procesos tardan demasiado en realizarse, y cree que hay que tomar las medidas cautelares en un plazo de 10 o 15 días.

La diputada de IU Marisa Castro criticó que el Gobierno del PP se dedique a aprobar medidas como la orden de protección y luego no las dote de los fondos necesarios para que se apliquen debidamente. "No puede ser que se destinen 300 millones a armamento y nada a políticas de igualdad, porque la igualdad de géneros es la base para acabar con este tipo de violencia", dijo. Castro lamentó que el Gobierno dé más importancia a las víctimas del terrorismo de ETA que a las del "terrorismo de género". "Todas las vidas humanas valen lo mismo, aunque, por desgracia, parece que no para todos", dijo.

Mercé Pigem, de CiU, no ve una razón que justifique el aumento de muertes de mujeres a manos de sus parejas. Aunque apunta como posibilidad el que éstas estén perdiendo el miedo a reivindicar sus derechos. La diputada catalana cree que existe un nuevo tipo de asesinatos, en el que la primera agresión se convierte en la muerte, y mostró su preocupación por el tratamiento que se debería dar a estos casos. Desde la Comisión del Congreso de Malos Tratos, Consuelo Abril centra sus críticas en la escasa efectividad de la orden de protección. La falta de recursos, tanto humanos, económicos como sociales, hacen que esta medida, adoptada hace tres meses, no esté dando los resultados esperados, dice. "Con medidas legislativas no se cambia la mentalidad de un país. Hay que conseguir la tolerancia cero con los maltratadores y por ahora no se está alcanzando para nada ese objetivo", lamentó. La diputada del PP y miembro de la Comisión del Derecho de la Mujer, Carmen Quintanilla, como casi todas, aboga por mejorar la educación "porque todavía vivimos en una sociedad muy machista y patriarcal a pesar de los 25 años años de concienciación".

La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Enriqueta Chicano, lamentó la falta de voluntad de los políticos para acabar con el problema de la violencia de género. Y se quejó de la nula predispoción al diálogo del Gobierno.


Padecen violencia familiar 10 millones de mexicanas cada día Presentan expertos a ONG panorama encargado por la ONU sobre los derechos humanos

Los crímenes en Juárez, caso extremo de ausencia del Estado en varios niveles, señala el diagnostico

Por Victor Ballinas
Diariamente 10 millones de mujeres padecen algún tipo de violencia familiar en México. Tan sólo en el último año dos de cada 10 padecieron agresiones por su pareja, y los costos por la atención médica que esto genera equivale a 1.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) -casi 92 mil 292 millones de pesos al año-, indica el borrador del Diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos en México, elaborado para la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH).

El documento -que hoy analizarán los organismos civiles y de derechos humanos con los expertos que lo elaboraron- resalta que el maltrato infantil también requiere mayor atención, y precisa que en 2000 el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) reportó 28 mil 559 casos de menores maltratados. Sólo en el Distrito Federal en 2002 se registraron mil 400 casos, un promedio de cuatro al día.

La violencia intrafamiliar crece, apunta el borrador del informe citado, y ejemplifica: "no existen cifras exactas sobre la discriminación y la violencia hacia los adultos mayores, pero según el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), en 2002 se presentaron 18 mil denuncias por violación de los derechos de adultos mayores ante el Ministerio Público en el país".

Prosigue el borrador: "México es considerado en el mundo uno de los principales países donde se practican la pornografía, la prostitución infantil y el tráfico de menores, teniendo como principal destino Estados Unidos".

Se informa que en el país existen entre 4 mil y 60 mil desplazados -personas forzadas a huir de su lugar de residencia habitual, debido a conflictos armados, situaciones de violencia generalizada, violaciones de derechos humanos, conflictos religiosos, tráfico de drogas, conflicto de tierras- que deben atenderse.

Los jornaleros agrícolas, dice, "son un problema enorme que no recibe atención suficiente del gobierno y de la sociedad, pues son 3.4 millones que se desplazan de sus comunidades para levantar cosechas en distintos estados, y se enfrentan a redes de explotación de enganchadores y contratistas".

El informe, que hoy será analizado por los expertos que lo elaboraron para la sección México del OACNUDH -Clara Judsiman, Miguel Sarre, Sergio Aguayo e Isidoro H. Cisneros- con organizaciones civiles y de derechos humanos, para que se incorporen observaciones y propuestas, subraya que en el campo de los derechos humanos hay avances y retrocesos. En el ámbito femenino se observan retrocesos en logros que ya se tenían en décadas pasadas.

Los retrocesos, apunta, se observan en los niveles de compromiso político real con los derechos femeninos por los gobiernos locales y funcionarios del gobierno federal. Algunas de las problemáticas actuales se refieren a expresiones profundamente violatorias de sus garantías a partir de la violencia sistémica de género, en la que el indignante caso paradigmático de los asesinatos y desapariciones de mujeres en Ciudad Juárez, y ahora en Chihuahua, es un símbolo.

Subraya que en la procuración y administración de justicia continúa la impunidad, la tortura persiste como método de investigación, las policías son corruptas y las procuradurías de justicia, "además de corruptas, son ineficientes".

Se refiere que el presidente Vicente Fox aumentó la participación de los mandos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada en las políticas de seguridad pública. Se denuncia en el documento que las políticas de los grupos de coordinación interinstitucional de los estados de la República, impulsados por el gobierno foxista, han originado denuncias de desapariciones forzadas, torturas, detenciones ilegales y ejecuciones extrajudiciales en Guerrero y Oaxaca, desde el surgimiento del Ejército Popular Revolucionario en junio de 1996.

Los expertos proponen reformas legislativas, como la exclusión de los miembros de las fuerzas armadas de las tareas de investigación y persecución de delitos relacionados con el narcotráfico y de la lucha contrainsurgente; que se rediseñe el Sistema Nacional de Seguridad Pública para no involucrar a las fuerzas armadas de tareas de procuración de justicia, y proponen que se designe procurador general de la República a un civil y establecer un programa para sustituir progresivamente el personal militar y naval en la PGR.

En en el capítulo de grupos en situación de discriminación se analizan los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez como símbolo de impunidad, discriminación, desprecio y negligencia gubernamental.

De 1993 a 2003, refiere, un número aún no determinado de mujeres pobres fueron sometidas a abusos sexuales antes, durante y después de ser asesinadas por estrangulamiento, puñaladas o golpes. Algunas "fueron mutiladas: les arrancaron los ojos, pezones u orejas con una saña cargada de odio y desprecio".

Los familiares de las víctimas, junto con organismos civiles locales y extranjeros, exigieron respeto y solución del problema. "Obtuvieron el reconocimiento pero la acción gubernamental fue a todas luces insuficiente. Desde 1998 la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación en la que concluyó que las autoridades estatales y municipales enfrentaron el caso con 'ausencia de interés y vocación', 'omisión culposa', 'menosprecio sexista' y, en suma, 'dieron muestra de incapacidad para contener la problemática que sufre la región."

En 1999 la relatora especial de la ONU, Asma Jahangir, aseguró que "la conducta arrogante de algunos funcionarios públicos y su manifiesta indiferencia ante estos delitos permitía concluir que muchos de ellos fueron deliberadamente pasados por alto".
Los expertos apuntan que, desde una perspectiva más amplia, los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez son un caso extremo de la situación vivida por millones de mexicanos y mexicanas discriminados, a los cuales se les violan derechos básicos.
El de Ciudad Juárez, resalta el documento, es un caso extremo de ausencia del Estado en diversos niveles y áreas, de los efectos negativos del modelo económico, de la descomposición del tejido social y de los efectos de la vecindad con Estados Unidos y de un cambio en la naturaleza de la frontera.

En 2001, 55.7 por ciento de los niños nacidos en Ciudad Juárez fueron registrados como hijos de madres solteras, porcentaje muy superior al promedio nacional.

La atención que ha recibido el caso viene de la lucha de los familiares de las víctimas y de los organismos civiles que los han apoyado, señala el documento. Con sus testimonios, su información y sus manifestaciones -agrega- hicieron imposible la indiferencia y el silencio.

Esos testimonios refrendan y documentan la crítica a los informes citados sobre lo hecho y lo que se ha dejado de hacer por las autoridades: indiferencia, ineficacia y desorganización explicable, al menos en parte, por un menosprecio clasista hacia las víctimas, cuya moralidad pusieron constantemente en duda.

En el borrador se insiste en que los familiares de las víctimas desconfían de los resultados.

Los familiares de mujeres y niñas asesinadas "están convencidos de que los ignoran y maltratan porque ellos y sus muertas son pobres: ninguna de las asesinadas tenía coche y sólo una era profesionista. En uno de los encuentros con los familiares, una madre hizo la pregunta más pertinente y terrible: ¿Cuándo se ha perdido la hija de un judicial o de un rico? Ella misma se respondió: '¡nunca!' Luego recordó que cuando desapareció en 2001 la hija de un rico comerciante, a las pocas horas llegaron el Ejército y la policía y rápidamente localizaron a la joven que, agobiada por una depresión, se había refugiado en un hotel".
Hasta 2003 el gobierno federal estuvo fuera de la investigación, invocando falta de competencia. Esto es, en los primeros nueve años, el Estado se excluyó por decisión propia, pues lo hicieron a un lado, o porque no pudo.

En 2003 la situación hizo crisis. En México y en el extranjero las críticas aumentaron a niveles sin precedentes, lo que aceleró un cambio de actitud en el gobierno federal. Finalmente halló la forma de intervenir, cuando en marzo de 2003 la delegación de la PGR en Juárez recibió un anónimo con información que colocaba algunos crímenes dentro de la competencia federal. La PGR atrajo 14 casos.

Los autores del documento apuntan que en el trasfondo hay algo más complejo: las autoridades se resisten a reconocer que han hecho un mal trabajo, porque sus capacidades técnicas son limitadas y porque buena parte de su personal sigue instalado en el pasado: menosprecia a mujeres y marginados; hay indicios de complicidades con delincuentes y de intentos por cubrir a posibles implicados.


118 mujeres asesinadas en Dominicana este año: Víctimas de la subordinación

Por Mirta Rodríguez Calderón, corresponsal

Santo Domingo, 3 Nov (CIMAC).- En lo que va de este año 118 mujeres han sido asesinadas en República Dominicana, mientras más de 20 de sus verdugos se suicidaron, fenómeno que fue analizado aquí en un ciclo de reflexión promovido por el Fondo de Población de Naciones Unidas (FNUAP), Insalud y el Colegio de Psicólogos de este país.

Luis Mora, asesor regional para Género y Desarrollo del FNUAP dijo que detrás del término feminicidio hay implicaciones sustantivas porque existe una situación real de discriminación basada en género y que la subordinación de la mujer es la que da lugar a que los hombres usen el recurso de la violencia contra ellas.

Mora dijo a Cimacnoticias que tuvo un acercamiento temprano a la problemática de género cuando en la isla española Palma de Mallorca, donde el franquismo condujo al exilio a su familia, su abuela puso en sus manos textos de Marguerite Yourcenar y de Simone de Beauvoir e hizo que los demás _respetaran mi posicionamiento .

Estudios en Noruega y una experiencia determinante en Africa Central, a la que califica como el _planeta negro , le permitieron solidificar sus perspectivas a favor de la equidad de géneros.

PEOR QUE EL SIDA

En el evento, realizado el fin de semana recién concluido, Mora aseguró que en la región de Centroamérica y El Caribe _entre 1990 y 1999 la violencia doméstica registró más muertes que el SIDA e igual número que la mortalidad materna .
Aseguró que los asesinatos de mujeres _forman parte del ciclo continuo de violencia que padecen las mujeres, sujetas al acoso, violación e incesto, y no son situaciones inconexas .

Aseguró que son expresiones de la desigualdad de géneros y rechazó que sean atribuidos a crímenes pasionales que niegan la realidad de las mujeres y le quitan responsabilidad a los hombres.

La periodista Patricia Solano, quien compartió la jornada de reflexión con Mora, llamó a sus colegas a profundizar en las causas reales y no dejarse llevar por el facilismo de entrevistar a vecinos que dirán que la pareja era bien avenida y el hombre un excelente marido.

No es cierto que un hombre que mata a balazos a su mujer y a toda su familia incluyéndose él mismo, no haya dado nunca un indicio de su carácter violento. Así lo atestiguó el niñito sobreviviente de esa tragedia a los psiquiatras que le han atendido: que vivía muerto de miedo por los pleitos y las amenazas de su padre contra su madre , destacó.

El hecho ocurrió el mes pasado cuando un hombre mató a su madre, hermana, hija y a su mujer para luego suicidarse, hecho que conmovió a la población dominicana.

Patricia Solano fue rotunda al negar que sea la situación económica, los cambios en la familia, o perturbaciones mentales de los homicidas las que expliquen la persistencia de la violencia contra las mujeres y el incremento de la cifra de víctimas.

Hay que desmontar los mitos sobre la violencia doméstica y las explicaciones simplistas; y debe hacerse desde las organizaciones que han estudiado en serio el problema. Hay que exigir a los políticos y políticas que empiezan a hacernos promesas para las elecciones de mayo, que se pronuncien con respecto a la violencia contra las mujeres. Que digan cuánto van a invertir en esto, con cifras , subrayó la comunicadora quien ha sido, ella misma, una activa luchadora feminista .


Intimidación, violencia física y abuso sexual, otras formas de ataque contra la mujer: SSA. 90% de las mexicanas ha padecido agresión sicológica. (por Carolina gómez Mena)

En México cerca de 90 por ciento de las mujeres que viven con una pareja hombre han sufrido alguna agresión sicológica, 16 por ciento intimidación, violencia física 15.5 por ciento y abuso sexual 14 por ciento. Estudios han revelado que "casi la mitad de las mujeres que han sido víctimas de agresiones físicas también han sufrido abusos sexuales por sus parejas".

Según datos de la Secretaría de Salud (Ssa), entre "30 y 70 por ciento de las mujeres mayores de 15 años" ha sufrido la violencia de su pareja.

Ante este panorama, se conmemorará mañana el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y los pendientes en la materia son diversos: actualizar las leyes contra los delitos sexuales, dejar de exculpar el estupro a cambio del matrimonio, tipificación del hostigamiento sexual, generar un sistema nacional para la prevención, tratamiento, información y evaluación con enfoque de género de la violencia en el país y crear un modelo especializado eficiente para la atención de las víctimas, sobre todo de delitos sexuales.

A escala global la situación no es mejor: de cada 10 casos de violencia en adultos, ocho ocurren en mujeres; una de cada tres mujeres en algún momento de su vida ha sido víctima de la violencia sexual, física o sicológica perpetrada por hombres; 33 por ciento de las mujeres de entre 16 y 49 años han sido víctimas de acoso sexual y la violencia de género es responsable de uno de cada cinco días saludables perdidos en mujeres en edad reproductiva.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la "violencia de pareja es soportada en proporción abrumadora por las mujeres e inflingida por los hombres. En 48 encuestas de base poblacional realizadas en todo el mundo, entre 10 y 69 por ciento de las mujeres indicaron haber sido objeto de agresiones físicas por su pareja masculina en algún momento".

Además de las agresiones físicas, como golpes o puntapiés, también están las relaciones sexuales forzadas, negar acceso a anticonceptivos y otras formas de coacción sexual, como los malos tratos síquicos, la intimidación y humillación y los comportamientos controladores, como aislar a la persona de su familia.

Las razones del hombre para maltratar a su pareja son múltiples: "desobediencia", incumplimiento de tareas supuestamente femeninas (cuidado de los hijos, de la casa o preparación de alimentos), falta de dinero (pobreza y hacinamiento), el alcoholismo de él y los celos por sospecha de infidelidad, entre muchas otras.

En los últimos 50 años se han producido más de 700 mil muertes violentas en el país, la mayoría fueron hombres (525 mil), y el resto (65 mil) mujeres. De éstas 80 por ciento fueron homicidios y 20 suicidios.

Según la publicación Género y Salud, editada por la Ssa, entre 1995 y 2001 cada ocho horas, fue asesinada una mujer y cada 50 minutos un hombre. Esta relación ha ido bajando, pues a mediados de los 50 por cada 12 homicidios de hombres había uno de mujeres y a principios de esta centuria la relación bajó de siete a uno.

En promedio, los homicidios en mujeres suceden a los 34 años y en los hombres a los 35. Para las mujeres -de acuerdo con datos de la Ssa- hay mayor peligro de morir por homicidio en el estado de México y especialmente en Ciudad Juárez, y para los hombres es en Guerrero y Oaxaca.


Reprocha huichola violencia familiar. (por José Luis González, Reforma)

A pesar de que en las comunidades indígenas huicholas se acostumbra que el padre pueda tener varias esposas, lo que provoca peleas y gritos entre los integrantes de la familia, la niña huichola Mayra Benítez asegura que no se puede acostumbrar a ese tipo de vida.

Por lo que dice que cuando sea adulta quiere ser maestra para enseñar otros modales a su gente, y que tendrá pocos hijos y un esposo que le sea fiel.

"Quiero ser maestra y decirles a los alumnos que traten bien a sus padres y familia, porque es feo que en tu casa se peleen", señala.

"Cuando me case, voy a tener pocos hijos, y no me gustaría que mi esposo estuviera con más mujeres, también se me hace feo".

Aunque su familia es originaria de Huaynamota, una población ubicada en la sierra nayarita, Mayra nació en Tepic, lo que le ha permitido diferenciar el tipo de vida de mestizos e indígenas.

"Los mestizos viven con sus papás, con sus hijos y no se pelean tanto. A mí me gusta ser indígena, pero no me gusta que mis papás se peleen".

A los 12 años de edad, Mayra ha visto lidiar en muchas ocasiones a sus padres, y dice que entre los huicholes es normal, pues el papá es el que manda a sus esposas e hijos.

"Mi papá a veces trata mal a mi mamá y a mis madrastras, a una de ellas le pega mucho porque es muy peleonera con mi mamá, y es porque ella piensa que le da dinero y no es cierto, mi mamá trabaja para mantenernos", comentó la menor huichola.

Rutilio, papá de Mayra, tiene cuatro esposas con las que ha procreado 20 hijos, privilegio que se le ha concedido por ser gobernador de la colonia Zitacua, una comunidad indígena dentro de la capital nayarita.

Rutilio está casado con la tía y con la mamá de Mayra, además de otras dos señoras, con quienes tiene hijos y conviven prácticamente en la misma casa.

"Vivimos en casas pegadas, en un lado vive mi mamá, en otros mis madrastras y en otro mi tía (también esposa del gobernador indígena)", indicó.

Justina López, de 43 años, es otra madre indígena que no soportó los maltratos ni la infidelidad de su esposo, por lo que prefirió dejarlo y mantener sola a su familia.

"Me pegaba mucho, además de que andaba con otras mujeres, y eso allá (en El Nayar) muchas lo permiten, pero yo ya no", afirma.

"Prefiero estar con mis hijos sola, de todos modos casi no me daba dinero".

López tiene seis hijos, cuatro casados a la Iglesia católica, mientras dos siguen con ella y le ayudan a producir y vender artesanía huichola.

El titular del Departamento de Prevención del Delito, Ignacio García Páez, señaló que en el estado de Nayarit se han comenzado a reportar casos de mujeres indígenas que son maltratadas, ya que se está creando cultura de denuncia entre las comunidades.

"Desde junio, que es cuando se especializó una institución integral para casos de violencia intrafamiliar, se han reportado varios casos y eso demuestra que comienza a haber una cultura de denuncia entre los indígenas", dijo.

Agregó que la entidad es la única en el país que carece de una ley de violencia intrafamiliar, lo que provoca que muchos casos no sean tipificados y no logren una pena específica.


Una mujer golpeada solicita ayuda de 5 a 7 veces, antes de tener respuesta: ONG. (por Liliana Alcántara, El Universal).

Cada año, un millón de mujeres acuden a las salas de urgencias de los centros de salud por las lesiones provocadas por su parejas, mientras que por primera vez, en México, se etiquetaron recursos por 34 millones de pesos para proteger de la violencia a decenas de víctimas, informaron representantes de ONG y de la Secretaría de Salud.
Alicia Leal, directora de la organización Alternativas Pacíficas e integrante de la Red Nacional de Refugios, denunció que incluso una mujer golpeada solicita ayuda entre cinco y siete veces sin recibir respuesta.

Y en el caso de las mujeres que abandonan a su pareja debido a la violencia que ejerce en su contra, disminuye su nivel económico hasta en 75 por ciento .

"Así que cuando una mujer dice tener miedo de dejar a su marido porque se va a quedar sola y sin dinero suficiente para mantener su hogar, es real", comentó.

Señaló que es común denominador el hecho de que una vez tramitado el divorcio necesario por violencia familiar, los esposos evaden la responsabilidad de pagar una pensión e incluso renuncian a sus trabajos con tal de no ofrecer esa ayuda a sus ex parejas.

En rueda de prensa indicó que a los refugios de mujeres maltratadas llegan víctimas de diversos estratos sociales y grados escolares.

"Y hasta parejas de altos funcionarios, porque la violencia no respeta clases sociales ni religión. Llegan desde maestras y mujeres con doctorado, hasta analfabetas".

Leal consideró que las políticas públicas deben enfocarse a detectar los casos de violencia familiar de manera temprana y ofrecer protección a las víctimas, ya que hasta el momento esto no ocurre.

"En el Ministerio Público no las ayudan bajo el argumento de que la violencia familiar no es un delito y en el DIF citan al esposo para llamarle la atención. En consecuencia, éste luego se desquita con su mujer", refirió.

Insistió en la importancia de prevenir las consecuencias de la violencia familiar, pues este fenómeno se reproduce en las siguientes generaciones.

Por su parte, Aurora del Río, de la Secretaría de Salud, informó que este año se destinó a los 14 refugios un presupuesto de 34 millones de pesos.


Más muertes entre mujeres: Reporta la OMS el asesinato de más de tres mujeres al día en el país. (por Liliana Alcántara, El Universal).

El 13 de marzo del presente año, a las 13:15 horas, un grupo de policías encontró en un terreno baldío el cadáver de una mujer depositado en dos bolsas negras de plástico. El cuerpo fue mutilado y estaba en alto grado de descomposición.

No se trata de Ciudad Juárez, Chihuahua. Este hallazgo ocurrió en Nogales, Sonora, cerca del antiguo camino a Cananea.

En la primera semana de este año, Olga Lidia Osorio López, una adolescente de 16 años fue violada, golpeada y después asesinada por estrangulamiento.

Tampoco ocurrió en Ciudad Juárez. Sucedió en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Datos de la Organización Mundial de la Salud revelan que cada año se registran en el país mil 200 homicidios de mujeres.

Esto quiere decir que por cada 7 homicidios de hombres, una mujer es asesinada.

Organismos civiles han alertado sobre el incremento de homicidios de mujeres sobre todo en los estados de México, Guerrero, Oaxaca, Chihuahua, Tamaulipas, Sonora, Colima y Nuevo León.

Patricia Espinosa Torres, directora del Instituto Nacional de las Mujeres, manifestó que ha escuchado las versiones que alertan sobre el aumento de asesinatos de mujeres, pero aseguró que no ha encontrado indicios de ello.

"Lo he escuchado, así que hay que estar alertas y encontrar la forma de erradicar la violencia contra las mujeres", indicó en entrevista con este diario.

Informó que en el Distrito Federal, Guadalajara y Tamaulipas hay índices preocupantes de violencia "y aunque en Ciudad Juárez, por sus características, los homicidios tienen mayor impacto a nivel mundial, en el Instituto nos preocupa sobre todo la violencia que se genera en los hogares porque de ahí parten las demás formas de agresión contra la mujer".

Violencia en los estados

El Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud de la Organización Mundial de la Salud señala que en Chihuahua el número de homicidios de mujeres aumentó en los últimos 13 años, pues mientras en 1990 eran asesinadas 2.1 mujeres por cada 100 mil, ahora ocurren 4.7.

También aumentó el número de asesinatos en Coahuila, donde en 1990 se registraban 1.7 por cada 100 mil mujeres y ahora son 2.6.

En Colima se incrementó de 0.7 a 2.4 por cada 100 mil en el mismo periodo.

Por el contrario, en Michoacán, Nayarit y Oaxaca los índices de homicidio contra mujeres disminuyeron de 8.5 asesinatos por cada 100 mil mujeres a 3.4.

En Sonora también descendió de dos por cada 100 mil mujeres en 1990 a 1.6.

Señala, además, que los homicidios ocurren en su mayor parte después de los 34 años de edad y las formas más comunes para matarlas son a través del disparo de arma de fuego, el uso de armas blancas y el estrangulamiento.

Otro estudio hecho por la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIM), de Monterrey, Nuevo León, advierte que en esta entidad en promedio una mujer es asesinada cada 20 días, de manos de su respectivo esposo, pareja, novio o amigo. Reporta que entre 2000 y 2002 se registraron 54 femenicidios.

La edad de las víctimas oscilaba entre los 13 y 80 años, pero el mayor número de asesinatos se concentró en mujeres entre 21 y 30 años.

Por su parte, la Liga Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos denunció al menos 17 homicidios de mujeres en 2002 en estados del sur del país.

Angélica Ayala Ortiz, vicepresidenta de esta organización, informó que en total en los últimos cinco años se han registrado 40 asesinatos de mujeres en la región.

A un año...

Hoy el Instituto Mexicano de las Mujeres evaluará el cumplimiento del Programa Nacional por una Vida sin Violencia 2002-2006.

Entre sus líneas de acción establece: promover que la población tome conciencia sobre los temas de la violencia en la familia, fomentar la creación de programas preventivos, promover la investigación del tema, así como campañas que propicien la integración de los hombres en actividades del hogar.


Muchos maltratadores siguen invisibles. (David Espinós, Fiona Forde - Madrid)

Los expertos alertan de que buena parte de los agresores domésticos parecen, de puertas afuera, personas sociables y tranquilas

Un hombre de 30 a 50 años alcohólico o drogadicto, de renta baja con problemas económicos y familiares, muy posesivo y violento. Éste era hasta hace poco el perfil que se tenía de los maltratadores. Los expertos descartan de forma tajante este "falso prototipo". "Los estudios se centran únicamente en el 2% de maltratadores condenados. Los que acaban en la cárcel suelen ser los más impulsivos y pueden reunir algunas de estas características, pero esta radiografía no representa a los maltratadores", asegura Miguel Lorente, médico forense, quien agrega que sólo se denuncia alrededor del 10% de los casos de violencia doméstica.

Una encuesta realizada por el Instituto de la Mujer el año pasado aseguraba que el 11,1% de las mayores de 18 años había sido víctima de la violencia doméstica, lo que equivale a casi dos millones de mujeres. Pero sólo el 4% (680.000) de las encuestadas reconocían haber sido víctimas de malos tratos. Éste es uno de los problemas que más preocupa a las personas que trabajan para erradicar esta lacra. Muchas mujeres no son conscientes de que son víctimas de la violencia doméstica.

Lo que queda claro entre los expertos es que no existe un perfil concreto de maltratador, aunque el machismo es una característica común en todos ellos. Los hay de cualquier tipo, condición, clase social y edad. Pero todos tienen un objetivo concreto: dominar a su pareja. No quieren en principio hacer daño. "El problema es la idea de superioridad y control que